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lunes, 18 de julio de 2016

Alban Berg: Wozzeck (Ópera del Estado de Viena, 1987)



Wozzeck: Franz Grundheber
Marie: Hildegard Behrens
El Tambor mayor: Walter Raffeiner
Andrés: Philip Langridge
El Capitán: Heinz Zednik
El Doctor: Aage Haugland
Margret: Anna Gonda

Coro y Orquesta de la Ópera del Estado de Viena
Claudio Abbado, director

Director escénico: Adolf Dresen
Maestro del Coro: Helmuth Froschauer

Wozzeck es una de las obras que han abierto un rumbo nuevo, no ya en la historia de la ópera, sino en la del propio lenguaje musical, amén de sintetizar el Zeitgeist, el espíritu de su tiempo, de modo estremecedor. La acción se desarrolla en una ciudad alemana no especificada, a mediados del siglo XIX. El estreno de Wozzeck tuvo lugar el 14 de diciembre de 1925 en la Ópera del Estado de Berlín (Unter den Linden), bajo la dirección de Erich Kleiber, siendo cantado el papel principal por el barítono Leo Schützendorf.
Wozzeck se basa en el drama homónimo de Georg Büchner escrito hacia 1830 y no representado hasta 1913. La acción parte de un suceso acaecido en 1824, la ejecución en Leipzig del barbero Johann Christian Woyzeck, un antiguo soldado esquizofrénico que había asesinado a su mujer. La diferencia entre ese nombre y el título de la ópera se debe a una errata de la primera edición del drama que Berg ha conservado. El propio Berg fue voluntario en la Primera Guerra Mundial, experiencia que provocó en él un radical y violento antimilitarismo, pero la elección del drama de Büchner como tema para su primera ópera fue anterior a ello.
Wozzeck es un texto atravesado por leitmotiv asociados a personajes y situaciones en que la dramaturgia está creada por una música que, a su vez, es una especie de contrafigura abstracta del devenir dramático, de modo que es imposible separar un plano del otro: pero es también un paradójico producto del neoclasicismo de los años veinte, ya que cada escena se remite a una forma musical rigurosamente articulada, cuya dislocación ocasionalmente caricaturesca expresa de modo elocuente el malestar de un universo radicalmente cruel e injusto.
Wozzeck era la obra atonal más larga escrita hasta entonces, pero Berg se sirvió ocasionalmente de la tonalidad para expresar situaciones concretas, como en el caso del Do mayor asociado al dinero: ni una sola nota de esta tragedia expresionista se ha dejado al azar, y hasta el menor elemento de la partitura se conecta con los estratos más profundos del significado.

miércoles, 19 de junio de 2013

Alban Berg: Suite de Lulú (Lied)

Anna Prohaska, soprano
Orquesta Filarmónica de Berlín
Claudio Abbado, director

Lulú es una ópera de Alban Berg estructurada en tres actos. Berg dejó terminados dos de ellos. Del tercero sólo se encontraron ideas en borrador y algunos fragmentos musicales.
Está basada en dos obras teatrales de Frank Wedekind (1864 - 1918) autor en su momento de revolucionarios dramas sexuales:
1) Erdgesit (El espíritu de la Tierra)
2) Die Büchse der Pandora (La caja de Pandora)
Dejada inconclusa, fue completada en 1979 por Friedrich Certha (director y compositor francés) sobre los esbozos que dejara Berg.  El personaje de Lulú es un símbolo, como lo fue Kundry en el Parsifal wagneriano. Otros lo asemejan al Don Juan femenino. Pero no es lo uno ni lo otro. A lo sumo la parte negativa de Kundry y un mínimo aspecto oscuro de Don Juan.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Alban Berg: Wozzeck

Wozzeck - Toni Blankenheim (Barítono)
Tambor Mayor - Richard Cassilly (Tenor)
Andres - Peter Haage (Tenor)
Capitán - Gerhard Unger (Tenor)
Doctor - Hans Sotin (Bajo)
El loco - Kurt Marschner (Tenor)
Marie - Sena Jurinac (Soprano)
Margret - Elizabeth Steiner (Mezzosoprano) 

Coro de la Ópera del Estado de Hamburgo
Orquesta Estatal Filarmónica de Hamburgo
Bruno Maderna (Director)
Joachim Hess (Director TV)
Rolf Liebermann (Director Artístico)

 
 
Wozzeck es una ópera en tres actos, con música y libreto de Alban Berg. La acción teatral está basada en un drama de Georg Büchner. Se estrenó en Berlín el 14 de diciembre de 1925
Lugar y época de la acción: Alemania, a mediados del siglo XIX
Producción histórica de la Ópera del Estado de Hamburgo (1970)


Primer acto

Wozzeck es un soldado que trabaja para sus jefes en calidad casi de esclavo. Éstos le aconsejan no pensar. Marie, la mujer de Wozzeck, oye desde su mísera vivienda el desfile del batallón y sale a verlo. El Tambor Mayor la saluda y ella, coquetea con él. Wozzeck le cuenta al médico que padece visiones. Finalmente, Marie acaba en los brazos del Tambor Mayor.

Segundo Acto

Marie se adorna con los pendientes que el Tambor Mayor le ha regalado. Cuando Wozzeck le pregunta dónde los ha conseguido, ella le dice simplemente que los encontró. Wozzeck le deja a su mujer el poco dinero que ha ganado con sus ocupaciones. El médico y el capitán le cuentan a Wozzeck sobre los amoríos de su mujer con el Tambor Mayor solo para divertirse. Wozzeck corre alocado diciendo que piensa pegarse un tiro. Marie se enfrenta a su marido para tratar de responder a sus celos. Pero más tarde, Wozzeck encuentra a su mujer en la taberna bailando con el Tambor Mayor. Wozzeck tiene visiones con manchas de sangre. Ya en el dormitorio del cuartel, Wozzeck pelea con el Tambor Mayor que termina hiriéndole.


Tercer Acto

En su habitación, Marie lee la Biblia mientras es invadida por sentimientos de culpa. Mas tarde, Cuando Wozzeck pasea con ella por el bosque, junto al lago, la apuñala con un cuchillo.

Tras beber en la taberna, donde una mujer advierte unas manchas de sangre en la ropa de Wozzeck, éste vuelve al lugar del crimen y buscando el cuchillo para eliminar las pruebas de su asesinato, se ahoga en el agua y desaparece.

En la calle juegan algunos niños, incluso el hijo de Marie y Wozzeck. Al llegar la noticia de que se ha encontrado el cadáver de Marie en la orilla del lago, todos se movilizan por la curiosidad. El pequeño queda completamente a solas, montado en su caballito de madera.

Comentarios
 
En 1914, cuando Alban Berg estaba finalizando la composición de las Tres piezas para orquesta, asistió a una representación de Wozzeck de Georg Büchner en el Wiener Kammerspiele. Berg encontró entonces un posible argumento para su primera ópera en la inconexa e inacabada pieza de Büchner. El compositor reconstruiría la historia de Wozzeck en su forma definitiva y para ello dividió el texto en seis escenas principales. Berg empezó a escribir el texto y la música de su ópera en 1917 y hasta 1922 no vio concluido su trabajo. La obra se estrenó el 14 de diciembre de 1925 en la Staatsoper Unter der Linden de Berlín bajo la dirección de Erich Kleiber y produjo un inmediato impacto. Pronto fue presentada en otras ciudades alemanas hasta que el partido nazi la prohibió catalogándola como “música degenerada” (Entartete Musik).

Alban Berg introdujo en la ópera algunos episodios autobiográficos y los horrores de la Primera Guerra Mundial empaparon de estremecimiento toda la música. Hay escenas concretas en donde se puede reconocer la peripecia personal de Berg durante la guerra, como así puede leerse en una carta que el compositor remitió a su esposa Helene desde el frente. En la escena quinta del acto segundo se pueden encontrar ecos de esta dura narración.

Con Wozzeck, Berg logró una perfecta síntesis entre la música pura y la dramática. El compositor hizo uso de fórmulas clásicas que estructuran formalmente el discurso pese a que pasan totalmente desapercibidas para el auditorio. Desde el punto de vista armónico, la música de Wozzeck se halla ya inmersa, con excepción de algunos pasajes, en la atonalidad. La escritura vocal está basada en la técnica del sprechgesang y la interpretación de los cantantes ofrece una enorme dificultad, con saltos a tesituras extremas y gradaciones dinámicas opuestas.

En Wozzeck resulta particularmente impactante el tercer y último acto, sobre todo entre los cuadros segundo y tercero, con unos espectaculares acordes que preceden al canto desafinado del piano. La escena final es, con su desolación y amargura, uno de los momentos más desgarradores de toda la historia de la ópera. Creación sobrecogedora desde la primera hasta la última nota, Wozzeck es una de las cumbres del teatro musical de todos los tiempos y actualmente goza de una merecida vigencia en los escenarios líricos.