Amor, io parto Madrigal para voz soprano de "Le nuove musiche, 1601", basado en un texto anónimo.
Montserrat Figueras, soprano Hopkinson Smith, guitarra barroca Harmonia Mundi
Uno de los múltiples precedentes de la ópera es el madrigal solístico, inventado por Giulio Caccini (c.1550-1618) en el último
tercio del siglo XVI con el fin de crear un determinado tipo de canción que se
hallase entre el recitado hablado y el canto. Esta creación no fue del todo
novedosa, ya que el madrigal cantado a una sola voz existió en todo momento. La
novedad estribaba en la posibilidad de poder introducir algunas ornamentaciones
en las declamaciones y cantos que dotaran de más complejidad a los sentimientos
expresados. Partiendo de este tipo de madrigal, Jacopo Peri llegará al llamado
estilo recitativo con el fin de poder encontrar un estilo que diese respuesta a
las nuevas necesidades expresivas.
La Compagnia del Madrigale - I Barocchisti Diego Fasolis, director
Mando Bernardinello, director escénico Teatro Sociale di Bellinzona - 2009
Un precedente importante de la ópera fueron los ciclos de madrigales,
también llamados «comedias de madrigales», término poco acertado al tratarse de
representaciones privadas. Éstos venían a ser una complicación del simple
madrigal, nacidos con el fin de poder adaptar aquel a los nuevos fines
dramáticos. Representaban una serie de escenas o estados de ánimo, con una
música ligera, animada y humorística, muy adaptada al espíritu de las palabras,
que terminaron por convertirse en pequeñas piezas en donde se unificaba el
drama y el canto. La comedia de madrigal más famosa es de Orazio Vecchi (1550-1605).
Lleva por título L´Amfiparnaso (Las laderas del Parnaso) y fue compuesta
en 1597.
Compositor
flamenco, Orlando di Lasso fue una de las figuras más importantes y polifacéticas de la
última etapa renacentista. Utilizó el estilo polifónico característico
de la música sacra de su época (que ya comenzaba a servirse de los
cromatismos derivados de los madrigales) y la nueva música profana que
se desarrollaba en Alemania, Francia e Italia. Publicó gran parte de sus
obras (lo que revela su importancia, dada la reciente creación de
la imprenta). Se guardan más de dos mil composiciones suyas. Nació en
Mons, localidad que hoy día pertenece a Bélgica. Durante su infancia se
cuenta que lo secuestraron tres veces debido a la belleza de su voz. A
los doce años entró al servicio del virrey de Sicilia Ferrante Gonzaga.
Permaneció en Italia cerca de diez años y trabajó en Milán, Nápoles y
Roma. En 1554 se trasladó a Amberes y desde 1556 fue contratado en
Múnich por Alberto V, Duque de Baviera, personaje que le concedió un
título nobiliario en 1570. Muerto el duque, continuó vinculado a su
sucesor Guillermo V.
Su música sacra en latín consta de misas y motetes.
Estos últimos incluyen algunas de sus mejores obras y nos revela su
amplio abanico de estilos, así como su delicado tratamiento de los
textos. Entre los más conocidos destacan siete Salmos de penitencia
(1563-1570, publicados en 1584) y doce Prophetia sibularum (1560,
publicados de forma póstuma en 1600). Sus misas
muestran hasta qué punto llegó la integración de estilos derivados de
distintos géneros desde que, cien años atrás, Guillaume Dufay comenzara a
basarlas en melodías profanas. Las misas compuestas por Lasso
inspiradas en sus propias chansons (canciones francesas monódicas o polifónicas), siguen el modelo con tanta fidelidad
que es difícil apreciar la diferencia entre ambas.
Su música profana incluye chansons, entre las que destaca Susanne un jour, Lieder (canción alemana con las mismas características
de la chanson) con textos profanos y religiosos y madrigales (género
italiano que utilizó mucho). Su última obra, Lagrime di San Pietro
(1594) es una colección de madrigales con textos religiosos.
Vecchie Letrose, Villanesca alla napolitana La Capilla Real de Cataluña/Hespérion XXI Jordi Savall, director Imágenes: Pintura italiana del s. XVI
Vecchie letrose, non valete niente Se non a far l'aguaito per la chiazza. Tira, tira, tir'alla mazza, Vecchie letrose, scannaros'e pazze!
El
madrigal italiano se empezó a cultivar intensamente hacia 1530 y debe su éxito
al interés que en su composición puso el flamenco Adrian Willaert ,que en 1527
fue llamado para ocupar el puesto de organista en la Catedral de San Marcos de
Venecia. El madrigal de Willaert, también cultivado por su compatriota Jacob
Arcadelt, posee gran libertad de estilo y forma y asimila las técnicas de
composición típicamente flamencas (contrapunto elaborado, recursos imitativos,
etc.) pero siempre supeditadas a la expresión y realce del texto que canta. La influencia de
Willaert fue muy intensa, siendo pronto muy numerosos los músicos italianos que
adoptaron el nuevo género. Italia,
que desde el siglo anterior había sido la cuna del Renacimiento, hereda el gran
arte de la polifonía franco-flamenca y en el siglo XVI alcanza el apogeo del
contrapunto y la técnica polifónica en un proceso evolutivo perfectamente coherente
desde los tiempos del Ars Nova. Los
verdaderos rasgos de «renacentismo» musical hay que buscarlos en lo que en
principio son sólo detalles, muy tardíos además con respecto a la pintura, la
arquitectura o la escultura, pero que hacia el fin del siglo revelaran su
enorme significación, capaz de dar un sesgo total al arte de la música. El más
importante de estos rasgos era el creciente interés por subrayar el contenido
humano del texto que se cantaba. Hasta el siglo XVI, el compositor no tenía
apenas en cuenta el sentido de los textos sobre los que trabajaba y su
preocupación esencial era la resolución de los problemas técnicos de la obra
musical, pero de Josquin en adelante se aprecia cada vez mayor interés por
dar a la música un sentido que potencie el del texto.