domingo, 17 de mayo de 2015

Erich W. Korngold: Canción de Marietta, de "La ciudad muerta"

Renée Fleming, soprano



Texto en alemán:
 
Gluck, das mir verblieb,
 Rück zu mir, mein treues Lieb.
 Abend sinkt im Haag
 Bist mir Licht und Tag.
 Bange pochet Herz an Herz.
 Hoffnung schwingt sich himmelwärts.
 Wie wahr, ein traurig Lied.
 Das Lied vom treuen Lieb,
 Das sterben muß.
 Ich kenne das Lied.
 Ich hört es oft in jungen,
 In Schöneren Tagen…
Es hat noch eine Strophe,
 Weiß ich sie noch?
 Naht auch Sorge trüb,
 Rück zu mir, mein treues Lieb.
 Neig dein blaß Gesicht,
 Sterben trennt uns nicht.
 Mußt du einmal von mir gehn,
 Glaub, es gibt ein Auferstehn.
Traducción al español:
 
La alegría de antes
 guarda el secreto de mi amor fiel.
 La oscuridad apaga el día,
 tú encenderás mi camino.
 El miedo late en nuestros corazones
 y la esperanza sube hacia el cielo.
 Es en verdad una canción triste.
 Es la canción de un verdadero amor
 que pronto debe morir.
 Conozco la canción.
 La oí a menudo en mis días de juventud,
 cuando era feliz…
Tiene otra estrofa.
 ¿Cómo era?
 Los días jubilosos pueden huir,
 pero tú, mi querido amor, quédate cerca de mí.
 El tiempo pasará,
 pero el verdadero amor se quedará.
 Aunque nosotros tenemos que partir en el dolor,
 en el más allá nos encontraremos de nuevo.

Korngold, compositor de origen judío, demostró bien pronto su capacidad para la música al componer un ballet con solo once años de edad. A los diecinueve ya estrenó sus dos primeras óperas en Viena, ambas de un solo acto, Der Ring des Polykrates (El anillo de Polícrates) y Violanta.
Korngold es otro de los nombres importantes de la ópera alemana. El nombre de Korngold, sin embargo, irá siempre asociado a la ópera que más éxito le supuso: Die tote Stad (La ciudad muerta), que se estrenó en 1920.
Tras ser director de la Ópera de Hamburgo y profesor en Viena, estrenó en 1927 Das wunder von Heliane (El milagro de Heliane) y al llegar los nazis al poder, se marchó a Estados Unidos, donde le esperaría una nueva etapa en su vida de músico, al componer numerosas bandas sonoras de películas.
Las partes más conocidas de La ciudad muerta son el aria para barítono "Mein sehnen, mein wähnen" y el fragmento "Glück das mir verblieb", conocida como Mariettas Lied o canción de Marietta. En el contexto de la ópera, esta última es un dúo, pero suele ser interpretada por una soprano solista en las salas de concierto o en las grabaciones específicas de esta parte o en arreglos de cámara como el realizado por Bengt Forsberg para la mezzosoprano sueca Anne Sofie von Otter.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.