domingo, 3 de mayo de 2015

G. Verdi: Rigoletto, Cuarteto del Acto III

Joan Sutherland, soprano
Luciano Pavarotti, tenor

Giuseppe Verdi es el más influyente compositor de ópera italiana del siglo XIX, y puente entre el belcanto de Rossini, Donizetti y Bellini y la corriente del verismo y Puccini. Autor de algunos de los títulos más populares del repertorio lírico, como la gran trilogía central del compositor de Busseto: Rigoletto (1851) , La Traviata (1853) e Il Trovatore (1853).
En el Acto III, de Rigoletto, a orillas de un río, en la posada de Sparafucile, es de noche. Rigoletto ha encargado a Sparafucile asesinar al duque de Mantua, su señor, pero antes debe desengañar a su hija Gilda mostrando el comportamiento licencioso del noble. Rigoletto y Gilda, que aún ama al duque, llegan al exterior. Se puede oír la voz del duque cantando la famosa aria "La donna è mobile", hablando de la infidelidad y la naturaleza voluble de las mujeres. Rigoletto hace que Gilda se dé cuenta de que es el duque quien está en casa del asesino y que intenta seducir a Maddalena, la hermana de Sparafucile. Gilda queda horrorizada, es el momento del cuarteto («Bella figlia dell’amore» ).
Este cuarteto es una de las joyas de la lírica por su extremada belleza. El número es extremadamente difícil para el tenor que canta en un registro muy agudo. Cada uno de los miembros del cuarteto es portador de un tono individual y de una melodía autónoma, aunque es sobrecogedora la forma en que las voces acompañan al final la melodía empastándose, fusionándose con ella y formando un todo.
El propio Víctor Hugo, autor del drama «Le Roi s’amusse» en el que está basado el libreto, le manifestó a Verdi, tras asistir a una representación de su ópera, su «sana envidia» de poder lograr que cuatro personajes cantando a la vez manifestasen sus sentimientos contradictorios, algo imposible de lograr en el teatro.

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