lunes, 9 de marzo de 2015

J. Haydn: Sinfonía nº 6 en Re mayor "Le Matin"

The Norwegian Chamber Orchestra
Steven Isserlis, director
1. Adagio - Allegro
2. Adagio - Andante - Adagio
3. Minueto y Trio
4. Finale: Allegro

La Sinfonía nº 6 en Re mayor, Hoboken I/6, de Joseph Haydn es la primera que escribió tras haberse incorporado a la corte de Esterházy.  En 1761 el conde Morzin, a cuyo servicio estaba Haydn,  tuvo que disolver su orquesta, pero por suerte Haydn fue aceptado como vice Kapellmeister en el castillo de Eisenstadt de los príncipes de Esterházy, una aristocrática familia de origen húngaro al servicio del Imperio. Tenía que trabajar junto con el anciano Gregor Werner que ostentaba el cargo de Oberkapellmeister. La verdad es que con la entrada de Haydn, Werner conservó su cargo como una categoría honorífica, recayendo todo el trabajo sobre el joven músico. Así se convirtió en un empleado más del conde. Su categoría estaba dentro de la servidumbre, llegando a ser obligado a vestir la librea de la casa de Esterházy.
La orquesta de Eisenstadt estaba compuesta por una flauta, dos oboes, dos fagotes, dos trompas y los instrumentos de cuerda (violines, violas, cellos y contrabajo). Para esta orquesta escribió las sinfonías durante su permanencia con los príncipes.
El propio príncipe Paul Anton le encargó un ciclo de sinfonías que representara las cuatro fases del día. De aquí nacieron las Sinfonías nº 6 (La mañana), nº 7 (El mediodía) y nº 8 (La tarde), compuestas en 1761. En realidad serían la nº 20, 21, 22 en orden cronológico, pues el catálogo de Hoboken contiene muchas obras mal datadas. En estas sinfonías encontramos descripciones pictóricas que anticipan ya a la sexta sinfonía del propio Beethoven. Escuchemos por ejemplo la salida del sol en el primer movimiento de la sexta o la tempestad, al final de la octava. Otro detalle a tener en cuenta es el magnífico empleo de los instrumentos como solistas, con lo cual Haydn aprovechaba a los instrumentistas de su orquesta.
Tras la representación de la salida del sol en el breve Adagio introductorio, aparece enseguida un Allegro con bellos pasajes para oboe y flauta. Al final del desarrollo un solo de trompa interpreta el tema inicial de la flauta en la tónica, análogamente a la prematura entrada de la trompa al final del desarrollo de la Eroica, que será compuesta cuarenta años más tarde.
El movimiento lento contiene pasajes de gran virtuosismo para violín y violonchelo. Su adagio inicial se basa en el hexacordo. El minueto posee un aire concertante. Se escucha un solo de flauta acompañado por los violines, así como una sección con fanfarria de los metales. El trío se inicia con pasajes a solo de contrabajo y fagot a los que más tarde se unen la viola y el cello solistas. El finale recupera el estilo de concerto grosso con pasajes muy brillantes para cello, flauta y violín.
 

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