martes, 14 de abril de 2015

R. Strauss: Ohne mich, del Acto II de "El caballero de la rosa"

Barón Ochs: Kurt Moll, bajo
 
El barón Ochs es un “viejo verde” de la Viena elegante, y se supone que iba a ser el marido de Sophie. De hecho, la rosa que llevó Octavian era de su parte. Tras la entrega de la misma, y ya con el corazón palpitando por Octavian, Sophie se pelea con su futuro marido, y le dice que no está dispuesta a casarse con él. A Ochs le da igual, porque sabe que los caprichos de la cría no son determinantes y que la decisión es de Faninal, su padre.

Strauss caracteriza al barón Ochs de Lechernau mediante el vals. El tema de este fragmento lo introduce en la discusión con Sophie, en la que el barón le explica un par de cosillas con gran elegancia: “Cuando llegue la noche, verá lo encantador que puedo llegar a ser con usted. Seré del modo que nos recuerda la cancioncilla. ¿La conoce? La, la, la, la, la… [poniéndose sentimental] seré todo tuyo. Conmigo ningún dormitorio será pequeño. Sin mí, los días serán tristes, [descarada y groseramente] conmigo ninguna noche será larga”. Es decir, en el contexto de una ópera de Strauss, toda una ordinariez.
Esa cantinela es la que repite en la escena a la que corresponde el vídeo (“Ohne mich”), el final del acto segundo: tras haberse peleado con Octavian por el honor de Sophie, después de que Octavian lo hiriera, y absolutamente “sobrado” al creer que se va a salir con la suya y quedarse con la chica, Ochs se dispone a aceptar la invitación de Mariandl, una falsa criada que ha conocido en el acto primero (y que realmente era Octavian disfrazado de mujer), que lo cita en una taberna. Un embrollo que se desarrollará jocosamente en el acto tercero.

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