domingo, 17 de abril de 2016

J. S. Bach: Terceto de la Cantata del Café, BWV 211

Madeleine Vogt - soprano
Matthias Schubotz - tenor
Holger Krause - bajo
Miembros de la Gewandhausorchester Leipzig

Terceto: Die Katze lässt das Mausen nicht
De la Cantata "Schweigt stille, plaudert nicht" (BWV 211)

Título alternativo: Kaffeekantate (Cantata del café)

Bach compuso más de trescientas cantatas de iglesia, sobre temas bíblicos. Esto nos da una idea de la enorme religiosidad del compositor y su obra. No obstante dedicó algunos títulos a las llamadas cantatas profanas, basadas en temas cotidianos, que no son más que pequeñas óperas de cámara de carácter humorístico cercanas a la ópera cómica.
Entre estos títulos destaca la Cantata del Café, en realidad titulada Schweigt stille, plaudert nicht (Callaos, guardad silencio), según la costumbre de titular con la primera frase del texto, la cual podríamos clasificar como pequeña crónica urbana de costumbres.
En 1732, año en que se cree se compuso la obra, el hábito de beber café se había propagado desde las clases literarias y políticas a través de los establecimientos públicos (hoy llamados cafés), que las autoridades, celosas del orden y la paz social, consideraban a veces centros de sedición más que de esparcimiento, llegando a los propios hogares y corrompiendo, según algunos, a las amas de casa y causando no pocos enojos domésticos.
Aunque no se conoce la fecha cierta de su estreno, se cree que tuvo lugar en 1732 en el Café Zimmermann, en Leipzig, uno de esos locales públicos donde el café hacía sus efectos, a cargo del Collegium Musicum dirigido por el propio Bach.
El magnífico sentido teatral de Bach aprovecha el elemento novedoso del café para tratar el tema central de la trama: el enfrentamiento entre dos generaciones, de modo que la rebelión de la hija, desafiando la autoridad paterna, provoca un auténtico conflicto familiar.
El final, al parecer del propio Bach, demuestra su conocimiento y percepción psicológica madurada en una compleja vida familiar (llegó a tener un total de 20 hijos de sus dos matrimonios) que le habría llevado al convencimiento de que no es fácil imponer ideas y conductas a los jóvenes. De hecho, se comenta que se inspiró en su hija Elisabeth Juliana Friederica, con lo cual tendría un cierto carácter autobiográfico.
El texto de la obra corresponde a Picander (seudónimo de Christian Friederich Henrici), autor también de los textos de otras obras de Bach de gran importancia, como la Pasión según San Mateo. Pero el texto de los dos últimos números, recitativo y terceto se atribuyen al propio Bach.
El argumento se desenvuelve a través de los elementos al uso en las cantatas religiosas: un "Historicus" o narrador (tenor) inicia la obra para presentar a los protagonistas de la pieza escénica y reaparece al final para explicar el desenlace. Una sucesión de recitativos y números cantados estructura la obra.
El tema, como ya se ha comentado, es el enfrentamiento entre dos generaciones, el padre y la hija, sobre el consumo del café. El padre, furioso porque su hija ha claudicado ante la nueva moda de beber café, intenta persuadirla para que deje ese hábito mediante promesas y amenazas que resultan ser inútiles. Hasta que le promete un marido si deja el café, ante lo cual la hija cede aparentemente. La obra concluye con un breve coro de los tres cantantes aceptando la moda del café como inevitable y, con ello, el mensaje de comprensión ante la agudeza de los jóvenes que saben lo que quieren y cómo lograrlo por encima de la inflexibilidad y determinación de sus padres.

Es, en el fondo, una auto caricatura del propio Bach que tenía fama de poseer un temperamento difícil y severo, especialmente ante los niños del coro, e irascible y desafiante hacia sus superiores cuando se trataba de defender sus derechos.

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