viernes, 23 de octubre de 2015

C. Saint-Saëns: El elefante, de "El Carnaval de los Animales"

Stacey Watton, contrabajo

El Carnaval de los Animales es una de las obras más famosas de Camille Saint-Saëns. Es una suite musical en catorce movimientos que compuso como una broma musical, aunque él temía que la obra resultara demasiado frívola y pudiera perjudicar su reputación de compositor serio, por lo que prohibió las interpretaciones públicas de la misma y sólo autorizó la publicación en vida de un movimiento, El cisne. Durante su vida sólo se dieron interpretaciones privadas para un círculo de amigos íntimos, como Franz Liszt.
Sin embargo, Saint-Saëns dispuso en su testamento que la suite podría ser publicada tras su muerte, y desde entonces se ha convertido en una de sus obras más populares.
En el fragmento titulado Elefantes la música es tan grave y pesada, que fácilmente podemos imaginar los movimientos del colosal paquidermo. En este fragmento Saint-Saëns cita una frase de La condenación de Fausto, de Héctor Berlioz.

El contrabajo
Es el mayor y más profundo miembro de la familia del violín, fue desarrollado en el siglo XVI procedente del violone, la viola contrabajo.
Dos características de la familia de las violas se encuentran en el diseño del contrabajo: de un lado, los hombros son más caídos y, de otro, la parte posterior del instrumento es más plana. Esto permite al músico, que debe estar de pie o sentado en un taburete alto, alcanzar todo el instrumento y, en particular, poder tocar las notas al final de la tastiera, cerca del puente. Hacia finales del siglo XVIII el contrabajo tenía tres cuerdas generalmente afinadas en: La, Re y Sol. Hoy día tienen una cuarta cuerda, de sonido más grave, afinada en Mi, aunquelgunos contrabajos montan cinco cuerdas. Esta cuerda extra baja hasta Do, una tercera mayor bajo el Mi inferior.
El contrabajo es un instrumento transpositor y en él todas las notas suenan una octava más baja de cómo están escritas en la partitura. El anotar una octava más alta que el sonido real, es útil a fin de evitarse demasiadas líneas adicionales debajo de los pentagramas.
Las cuerdas del contrabajo son tan largas y tan gruesas que las clavijas corrientes, usadas en otros instrumentos de cuerda, no son lo bastante robustas. Así pues se utilizan clavijeros mecánicos

Historia
El contrabajo es el instrumento más grave de la familia de la cuerda desde finales del siglo XVI. El término se asoció antiguamente a la tesitura de la voz humana, indicando la voz más baja del hombre.
En un sentido más divulgativo el término alude a los contrabajos de cuerda de la familia de las violas y violines, esto es, unos instrumentos de arco creados para reforzar la base de la estructura armónica y ser el fundamento de toda la construcción polifónica. Su función en la labor del bajo continuo fue esencial. Tempranamente, Martín Agricola (1529) hizo referencia a un contrabasso di viola de seis cuerdas, que devendrá un instrumento híbrido, puesto que el contrabajo conocido hoy presenta aún los rasgos propios de los violines y las violas.
En realidad hubo contrabajos de diferentes tamaños denominados genéricamente violones. En el siglo XVII se presenta un ejemplar con cinco cuerdas, hombros estrechos y voluminosa panza. En aquella época predominan dos tipos de contrabajos: uno sin trastes, con cinco cuerdas y voluta (familia de los violines) y otro de seis cuerdas (familia de las violas), con diapasón trasteado, oídos generalmente en forma de C, espalda plana y cabeza tallada. En 1722 se presenta un contrabajo de la familia del lirone al que llaman accordo.
Su uso no se generalizó en la orquesta hasta principios de siglo XVII, en la que su función consistía en sonar a la octava inferior del violonchelo, pues su sonido es potente y se oía mejor que otros instrumentos de la época, por ejemplo el clave.

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