lunes, 28 de enero de 2013

Jean-Philippe Rameau: Entrée al Acto IV de "Les Boréades"

 
Opera National de Paris
Les Arts Florissants
William Christie, director

Jean-Philippe Rameau (1683-1764) es el verdadero continuador de Lully. Tras hacer buena carrera como organista, fue músico titular de la corte y compositor del gabinete del rey.
Retrato de Rameau por Joseph Aved (1702-1766)
Museo de Bellas Artes de Dijon
 
Tiene una gran importancia como teórico musical. Investigó con preferencia sobre la armonía basada en los principios de la naturaleza y las relaciones numéricas.
También tiene una obra instrumental abundante y de muy alta calidad. Pero su celebridad la constituye su música para la escena, en la cual las partes instrumentales tienen mucha importancia. A la cualidad del recitativo francés une la flexibilidad y la elegancia de la melodía italiana. Tienen también mucho interés sus coros, muy numerosos, y que participan plenamente en la acción teatral.
Hasta cierto punto, preludia ya las reformas que va a preconizar un músico germánico, pero asentado en París durante algún tiempo: Gluck. Pero esto pertenece ya a otro período histórico y a otra estética.
 
Los griegos atribuían al pueblo mítico de los Hiperbóreos el conocimiento de todos los secretos de la magia. Aunque Heródoto nos asegura que no va a contar su historia, finalmente termina dibujando unos gruesos trazos de la leyenda del sacerdote Abaris, que habitando las tierras imaginarias de los Hiperbóreos al norte de Tracia, paseó su flecha por toda la tierra sin tomar alimento alguno.
Traducido como Los Boréadas o Los descendientes de Boreas-, Les Boréades es una tragédie en musique con libreto en francés atribuido a Louis de Cahusac que recoge vagamente la leyenda de Abaris el Hiperbóreo, y música de Jean-Philippe Rameau. Fue la última de las cinco tragédies lyriques de Rameau y una de las últimas de la historia de la música. Rameau no pudo ver el estreno de su obra. Su primera representación conocida tuvo lugar en 1770 en una interpretación de concierto. Hasta 1975 no se pudo ver la ópera completa.
Años antes, Jean-Baptiste Lully y su libretista Philippe Quinault habían concebido las tragédies en musique fusionando elementos del ballet de Cour, de la pastoral y de las comédie y tragédie-ballet, dando lugar a un género musical específicamente francés y alejado de las formas del género de moda en el resto de Europa, la ópera italiana. De este modo, mientras la ópera se desarrollaba en tres actos, la tragédie lyrique lo hacía en cinco y, mientras la ópera giraba alrededor de la música y los cantantes, la tragédie, que generalmente contaba historias relacionadas con la mitología, estaba pensada como un espectáculo más completo, en el que el texto, las voces, la música, el vestuario y los decorados tenían la misma importancia en la obra.
Como buena muestra de las diferencias entre ópera italiana y tragédie francesa, puede contemplarse la escena cuarta del Acto IV de Les Boréades, a la que en la actualidad se alude simplemente como “Entrée”, aunque el título digno de los Boréadas y de la corte del Rey Sol sea Entrée pour les Muses, les Zéphyres, les Saisons, les Heures et les Arts.
 

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