sábado, 2 de febrero de 2013

Giuseppe Verdi: Esultate!, de "Otello"

Plácido Domingo, tenor
 
El tenor dramático tiene por definición una voz grande, poderosa en el centro y los graves, y con la zona aguda redonda y pastosa. El propio carácter de los personajes que suelen corresponder al tenor dramático da origen a su nombre. Manrico de Il trovatore, Radamés en Aida, Parsifal y Lohengrin son algunos de los héroes dramáticos más conocidos aunque pocos tenores se atrevan a adentrarse por senderos wagnerianos si no se especializan en ello. Precisamente un extremo de la voz de tenor, poco frecuente en la actualidad, es la del Heldentenor o tenor heroico. Aquí se debería citar al prodigioso Lauritz Melchior como el más inolvidable de ellos. Es ésta una voz más oscura y carnosa que ninguna de las anteriores. Su peso y rotundidad la hace especialmente adecuada para personajes tan complejos como el Tristan o el Tannhäuser. Fuera de Wagner, es una voz ideal para Florestán u Otello.

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