sábado, 27 de abril de 2013

Jules Massenet: Werther

Marcelo Álvarez, tenor
Elina Garanča, soprano
Adrian Erod, barítono
Ileana Tonca, soprano
Orquesta y Coro de la Ópera Estatal de Viena
Philippe Jordan, director
Andrei Serban, director de escena

Werther es un drama lírico en cuatro actos y cinco cuadros, con libreto en francés basado en la novela de Goethe Los sufrimientos del joven Werther (Die Leiden des jungen Werthers, 1774), adaptada por Édouard Blau, Paul Millet y Georges Hartmann. La música es de Jules Massenet.

 Su estreno el 16 de febrero de 1892 en la ópera de Viena (traducida al alemán) constituyó un gran éxito. El estreno de la obra en su versión francesa tuvo lugar el 16 de enero de 1893, en la Ópera Cómica de París (la obra había sido rechazada anteriormente por este teatro).

Personajes

Charlotte, una joven (Mezzosoprano).

Sophie, su hermana menor (Soprano).

Werther, un joven poeta (Tenor).

Albert, prometido de Charlotte (Barítono).

El burgomaestre Le Bailli, padre de Charlotte y Sophie (Bajo).

Johann y Schmidt, amigos del burgomaestre (Barítono y Tenor).

Bruhlmann, el tonto del pueblo, joven poeta (Tenor).

Katchen, prometida de Bruhlmann durante siete años (Mezzosoprano).

Amigos del burgomaestre, niños, burgueses, etc.

Argumento

La acción tiene lugar en la ciudad alemana de Wetzlar, entre julio y diciembre de 1780.

ACTO I

El burgomaestre ensaya con los niños un villancico de Navidad, pero la prueba resulta insatisfactoria; ¡si estuviera Charlotte, todo iría mejor! Los niños la quieren y cae bien a todo el mundo. Por último, Le Bailli termina el ensayo y sale a pasear con sus amigos. Su hija Charlotte, verdadera alma de la casa desde la muerte de la madre, se entera por su hermana Sophie de que Werther, el joven poeta que desde hace algún tiempo vive en la ciudad, asistirá al baile en cuyos preparativos está ocupada. Charlotte se va a casar pronto con Albert, un joven de la ciudad que está realizando un largo viaje, de acuerdo con la promesa que hizo a su madre moribunda.

En una visita a la casa del burgomaestre, Werther observa profundamente conmovido la preocupación de Charlotte por sus hermanas más pequeñas, sus movimientos graciosos, su habilidad; la ciudad y la casa de la joven le inspiran  simpatía y amor. También la joven se siente extrañamente atraída por la figura romántica del poeta, sin imaginar que esa amistad le ocasionará graves problemas de conciencia y será la causa de la muerte de Werther.

ACTO II

La acción se traslada ahora a un domingo en la plaza de la iglesia. La gente de la ciudad se distrae al aire libre, algunos beben en el jardín de la posada. Hace tres meses que Charlotte y Albert se han casado; llenos de felicidad, llegan cogidos del brazo y dan gracias por la dicha que disfrutan. Para Werther, que los observa, cada una de sus palabras significa una puñalada. Albert cree reconocer el doloroso estado de ánimo de Werther, pero éste lo niega. Sophie, diametralmente opuesta en carácter a su hermana Charlotte, trata de animar al poeta con su espíritu alegre. Le pide que la lleve a bailar, pero la melancolía de Werther no cede. Cuando puede cambiar unas palabras con Charlotte, ambos sienten una profunda conmoción interior. La joven le pide que salga de la ciudad, pero se arrepiente en seguida de su exigencia y añade que puede volver en Navidad.

ACTO III

Charlotte está sola en su casa, sumergida en profundas cavilaciones; lee las cartas que le ha escrito Werther en todas las etapas de su largo viaje. Cuando llega Sophie de visita, la hermana mayor no puede dominarse, su dolor por el poeta se expresa en una hermosa aria (la de las lágrimas no lloradas).

Sophie ha ido a invitar a su hermana a la vieja casa paterna, donde recuperará seguramente su espíritu alegre durante la ausencia de su marido. Pero una vez que se ha retirado Sophie, Charlotte irrumpe en sollozos y pide la ayuda de Dios. Entonces se abre la puerta y aparece Werther, pálido y conmovido. Juntos recuerdan las cosas y sentimientos del pasado, el sonido de la espineta, los versos de Ossian, su poeta romántico preferido. Charlotte se esfuerza por contenerse, pero Werther ha soñado demasiadas veces con ese instante. Abraza a Charlotte, que huye a su habitación. En vano llama Werther a su puerta. Entonces se va y sabe que para él sólo queda un camino.

Albert regresa a su casa. Ve salir al poeta y encuentra a su mujer sumida en gran confusión. Antes de que pueda preguntar nada, le entregan un mensaje de Werther. En el mensaje dice que está por emprender un largo viaje y le pide prestada la pistola. Albert entrega la pistola al mensajero, pero no cambia una sola palabra con su mujer, que con gran angustia comienza a comprender el sentido de ese viaje. Por último, no puede contenerse más y sale precipitadamente de la casa: Dios quiera que no llegue tarde...

ACTO IV

Un largo interludio orquestal describe el silencio de la Nochebuena y la inquietud que palpita en el corazón de Charlotte, que corre a casa de Werther. Lo encuentra agonizando, con una bala en el corazón. En ese momento, el amor contenido rompe todas las barreras. Charlotte se arroja sobre el cuerpo que se está enfriando, lucha inútilmente con la muerte. En el rostro del poeta aparece una tenue sonrisa de felicidad. Mientras a lo lejos se oyen los villancicos de Navidad que cantan los niños, Werther entrega su torturada alma.
 

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