Má vlast (Mi
patria) es un conjunto de seis poemas sinfónicos compuestos por el compositor
checo Bedřich Smetana entre 1874 y 1879. Aunque se suele presentar como una
obra completa en seis movimientos, las partes que lo componen fueron concebidas
como obras individuales. Smetana emplea en estas obras el estilo de poema sinfónico
iniciado por Franz Liszt, que incluye una orientación nacionalista de la música
que fue habitual a finales del siglo XIX. Cada poema representa un aspecto del
paisaje rural, la historia o las leyendas de Bohemia. El segundo poema, Vltava
(el nombre checo del río Moldava), fue compuesto entre el 20 de noviembre y el
8 de diciembre de 1874, y estrenado el 4 de abril de 1875. Compuesto en mi
menor, su duración es de unos doce minutos. En palabras de su compositor: La
composición describe el curso del Moldava: el nacimiento en dos pequeños
manantiales, el Moldava Frío y el Moldava Caliente, su unión, el discurrir a
través de bosques y pastizales, a través de paisajes donde se celebra una boda
campesina, la danza de las náyades a la luz de la luna; en las cercanías del
río se alzan castillos orgullosos, palacios y ruinas. El Moldava se precipita
en los Rápidos de San Juan, y después se ensancha de nuevo y fluye apacible
hacia Praga, pasa ante el castillo Vyšehrad, y se desvanece majestuosamente en
la distancia, desembocando en el Elba. El tema inicial, que representa los dos manantiales en que
nace el Moldava, es interpretado con flauta. Más adelante se puede oír la
sección de metales representando los sonidos de los cuernos de caza en un
bosque, una polka que representa la danza de la boda campesina y las cuerdas
representando la danza de las ninfas acuáticas. Los címbalos y timbales
representan los rápidos de San Juan. La técnica usada por Smetana en este poema consiste en usar
los tonos de la composición para describir vívida, casi literalmente, los
paisajes que representan. Esta pieza es sin duda la más conocida del autor, y se basa
en una adaptación de una antigua canción popular de origen italiano, La Mantovana de Giuseppino del Biado con
el texto "Fuggi, fuggi, fuggi da questo cielo", que constituye
también la base de Hatikva, el himno
nacional de Israel. Es probable que Smetana adaptase la melodía de una versión
sueca conocida como Ack, Värmeland.
Pocos han sido los compositores que supieron
captar el espíritu checo en sus composiciones, y uno de ellos fue Bedřich
Smetana (1824-1884). Sin embargo, en su obra Má Vlast (Mi Patria), Smetana no
sólo pone en evidencia la profundidad de este espíritu, sino que además realiza
una descripción musical de su país. La obra consta de seis "poemas sinfónicos"
(título utilizado por primera vez por Liszt para describir una pieza), que son
los siguientes:
Vyšehrad (El alto
castillo):compuesto en 1874, describe el castillo Vyšehrad, en
Praga.
Vltava:es el nombre checo del río
Moldava, y esta pieza describe su curso. Fue compuesta en
1874.
Šárka:compuesto en 1875, recibe su título de la guerrera amazona homónima, de la
antigua leyenda checa “Guerra de las doncellas”.
Z
českých luhů a hájů:compuesto en 1875, su título se traduce como “De los bosques y prados de
Bohemia”.
Tábor: compuesto en 1878, recibe su
nombre de la ciudad de Tábor, al sur de Bohemia.
Blaník:compuesto en 1879, recibe su nombre de la montaña Blaník, en cuyo interior,
según la leyenda, duerme un ejército de caballeros guiado por San
Venceslao.
Las seis piezas tienen una belleza
indescriptible, alternando entre momentos de sublimes melodías (como en Vltava)
y momentos de fuerza incontenible (como en Tábor y Blaník). Y nadie mejor para
dar vida a esta partitura que la Orquesta Filarmónica Checa, con un eximio director como Rafael Kubelík.
Orquesta Filarmónica Checa
Rafael Kubelík, director
Rafael Kubelík nació el 29 de junio de 1914 en la aldea de Býchory, Bohemia Central, en el seno de la familia del célebre virtuoso del violín, Jan Kubelík. Después de concluir sus estudios en el Conservatorio de Praga, inició su carrera artística acompañando al piano a su famoso padre.
A finales de los años 30 fue director del Teatro Municipal de Brno. Posteriormente fue director artístico de la Filarmónica Checa. Fue fundador del Festival Internacional de Música "Primavera de Praga", cuya primera edición en 1946 inauguró y también concluyó con la Filarmónica Checa.
Tras la llegada al poder de los comunistas en Checoslovaquia, en 1948, Rafael Kubelík decidió emigrar del país. "Abandoné mi patria para no tener que abandonar a la nación checa," respondía a todos los que le preguntaban cuáles habían sido las razones que le indujeron a partir del país.
El 17 de julio partió para Inglaterra, donde inmediatamente llamó la atención de los círculos músicos locales. Entre 1950 y 1953 encabezó la Orquesta Sinfónica de Chicago. Después del rotundo éxito de su interpretación de Katia Kabanova, de Leos Janácek, fue nombrado en 1955 director musical de la Royal Opera House Covent Garden, de Londres, donde llevó a escena, entre otras, a las óperas checas Jenufa, de Janácek, y La novia vendida, de Smetana.
Rafael Kubelík conquistó gran renombre en la Ópera Metropolitana de Nueva York, en la Ópera Estatal de Hamburgo, y en muchos otros escenarios musicales. Su estilo de dirección fue descrito por muchos críticos musicales como una especie de combinación de sentimiento y razón, de corazón y mente.
A mediados de los 80 Rafael Kubelík decidió finalizar su carrera artística por razones de salud, pasando mayor parte del tiempo en California, EE.UU., dedicándose a su actividad predilecta, la composición. Kubelík es autor de muchas obras sinfónicas y de cámara, así como de varias óperas, de las que las más conocidas son Verónica y Cornelia Faroli, esta última inspirada en la vida del pintor italiano Tiziano.
En 1989 ya se encontraba bastante enfermo, no obstante, las noticias sobre la caída del régimen comunista en el país le hicieron renovar sus fuerzas de tal manera que muchos periódicos hablaron en aquel entonces del simbólico Ave Fénix que resurge de sus cenizas.
En 1990 este gran artista checo regresó, tras 42 años de ausencia, a la entonces Checoslovaquia para dirigir el ciclo de poemas sinfónicos Mi Patria, en el concierto inaugural del Festival Internacional Primavera de Praga de ese año. Kubelík aceptó, además, el cargo de miembro de la presidencia honorífica del festival, y de director honorífico de la Filarmónica Checa.
En 1990 le fue otorgado el título de Doctor "Honoris Causa" de la Universidad Carolina de Praga, y un año más tarde fue galardonado con la orden de Tomas Garrique Masaryk.
Rafael Kubelík aplaudió la caída del sistema totalitario en el país. "Tenemos que creer que en el futuro todo será armónico, ético y moral," dijo en aquel entonces el artista. No obstante, su fe en el futuro se vio un tanto defraudada. Con gran dolor recibió la noticia sobre el desmantelamiento de la Federación Checoslovaca y con tristeza en el alma siguió los conflictos surgidos en aquel entonces en el seno de la Filarmónica Checa.
Kubelík falleció el 11 de agosto de 1996 en la ciudad suiza de Lucerna. Sus restos mortales fueron trasladados a Praga y depositados en el Cementerio de los Próceres en Vyšehrad.