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lunes, 11 de abril de 2016

Giovanni B. Pergolesi: Recitativo y aria de soprano de "La Serva Padrona"

Recitativo: "In somma delle somme"
Aria: Stizzoso, mio stizzoso

Desde el Barroco hasta el Romanticismo, la ópera se caracteriza por ser una concatenación de números musicales diferentes, como las arias, completos en sí mismos y enlazados unos con otros por medio de recitativos.
La Serva Padrona (“La criada señora”), intermezzo cómico sobre un libreto de Genaro Antonio Federico, es la obra má conocida de Giovanni Battista Pergolesi (1710 - 1736). Su estreno tuvo lugar la noche del 28 de agosto de 1733 en el teatro San Bartolomeo de Nápoles.
Los Intermezzos son obras líricas de pequeña factura que se intercalaban en los entreactos de las óperas serias. Por ello, La Serva Padrona consta de dos actos que se interpretaban en sendos intermedios de la ópera Il prigionero superbo, del propio Pergolesi.
La importancia de La Serva Padrona no sólo radica en su gran calidad, sino en que abre el camino a la opera buffa, género que va a contraponerse a la llamada opera seria
En La Serva Padrona  se encuentra por vez primera el papel de la soprano soubrette, es decir, una voz similar a la soprano ligera, pero de carácter cómico y menor facilidad en los agudos. El personaje de Serpina, ingeniosa sirvienta más astuta que su amo, encaja perfectamente en lo expresado.

viernes, 11 de abril de 2014

Giovanni Battista Pergolesi: Stabat Mater


Sabina Puértolas (Soprano)
Vivica Genaux (Mezzosoprano)
Les Talens Lyriques
Christophe Rousset, director

El Stabat Mater es uno de esos textos recurrentes a lo largo de la historia. Ha sido puesto en música por compositores de distintas épocas, y alcanza su punto culminante con la versión de Giovanni B. Pergolesi en la primera mitad del siglo XVIII. La obra en cuestión es un poema de veinte estrofas y sesenta versos, compuesto por el franciscano Jacopone de Benedetti en el siglo XIII, que narra la muerte de Cristo desde los ojos de su madre. Jacopone adoptó los hábitos tras la muerte de su esposa y parece ser que fue un espíritu rebelde de su época, llegándose a enfrentar al mismísimo papa Bonifacio VIII y pagando por ello con la cárcel. Muy en la línea operativa de la Orden de San Francisco, escribió Stabat Mater como un vehículo didáctico para acercar la Historia Sagrada al pueblo inculto, utilizando en sus versos un lenguaje sencillo y comprensible por todos.

A pesar de que ya en la época de Jacopone el poema se incorporó a la liturgia entonándose durante la celebración en marzo de los Siete Dolores de la Santa Virgen María, numerosas versiones se han ido sucediendo a lo largo de la historia, destacando las de Josquin Després en 1519 y la de Palestrina en la segunda mitad del siglo XVI, hasta las de compositores tan conocidos como Vivaldi, Haydn o Schubert. Sin embargo, la partitura del Stabat Mater que ha quedado en los anales ha sido la de  Pergolesi, realizada por encargo de la Cofradía de la Virgen de los Dolores y estrenada en 1736, el año de la muerte del compositor. Inmediatamente gozó de un gran éxito por toda Europa y su manuscrito fue copiado, profusamente interpretado e incluso adaptado por otros músicos. La obra original está compuesta para dos castrados (la Iglesia prohibía a las mujeres exhibirse y cantar en lugares de culto), uno soprano y otro contralto, aunque en la actualidad es interpretada por una soprano y una mezzosoprano. Pergolesi concibió el Stabat Mater para una orquesta de cuerda y bajo continuo, con los violines distribuidos en dos grupos.
Al igual que el poeta británico John Keats, Pergolesi tiene el record de alcanzar la genialidad universal en el menor tiempo de vida, 26 años. A pesar de su corta existencia, ha dejado a la posteridad numerosas obras; desde óperas bufas y serias a cantatas, amén de otros tipos de piezas. Gozó de una gran popularidad en su época como compositor teatral, aunque la mala salud que arrastraba desde la niñez acabó con su vida en 1736. De hecho, su estado físico había empeorado tanto ese año que le escribió en una carta a uno de sus maestros, Francisco Feo, que no sabía si le iba a dar tiempo a acabar su Stabat Mater por el que le habían pagado diez ducados.


sábado, 11 de mayo de 2013

Giovanni Battista Pergolesi: La Serva Padrona

Uberto: Furio Zanasi
Serpina: Sonya Yoncheva
Vespone: Roberto Carlos Gerboles

I Barocchisti
Director: Diego Fasolis
Director escénico: Mando Bernardinello
(2008)
Durante el barroco, en los descansos de las óperas serias se representaban obras cómicas llamadas intermedios. Uno de ellos es La serva patrona, de Giovanni Battista Pergolesi (1710-1736), escrito para los entreactos de El prisionero soberbio, del mismo autor, y que se estrenó en Nápoles en 1733. La obra cuenta con tres personajes: Uberto, un viejo adinerado; Vespone, su sirviente mudo y Serpina, una criada que quiere seducir al primero.
El libreto, firmado por Gennaro Antonio Federico, era descarado, descarnado, costumbrista y resultón, y se convirtió en un éxito de público y en una de las óperas bufas más importantes de la historia.
Argumento
Intermezzo 1
Vestidor
La historia cuenta cómo Uberto, un viejo solterón, está enfermo e impaciente con su doncella, Serpina, porque ella no le ha traído el chocolate hoy. Serpina se ha vuelto tan arrogante que cree que es la dueña de la casa. Se queja en el aria "Sempre in contrasti". De hecho, cuando Uberto la llama pidiéndole su sombrero, peluca y abrigo, Serpina le prohíbe abandonar la casa, añadiendo que de entonces en adelante él tiene que obedecer sus órdenes ("Stizzoso, mio stizzoso"). Uberto entonces ordena a Vespone que le encuentre una mujer para casarse de manera que pueda librarse de Serpina.
Intermezzo 2
El mismo vestidor
Serpina convence a Vespone, el criado de Uberto, para engañarlo y que se case con ella. Lo hace pasar por un soldado que se quiere casar con ella. Serpina informa a Uberto que se va a casar con un militar llamado Tempesta. Ella dejará la casa y le pide perdón por su comportamiento ("A Serpina penserete"). Llega Vespone, disfrazado de Tempesta, y, sin decir una palabra, exige 4.000 coronas como dote. Uberto rechaza pagar tal suma. Tempesta le amenaza o paga la dote o se casa con la chica él mismo. Uberto se muestra conforme en casarse con Serpina. Serpina y Vespone revelan el truco; pero Uberto se da cuenta de que ha amado a la chica desde el principio. Se casarán, después de todo; y Serpina será ahora la verdadera patrona de la casa ("Caro, Gioia. Oh Dio").