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miércoles, 6 de julio de 2016

Nijinsky, film de Herbert Ross (1980)

Trailer

Título original: Nijinsky, a true story.
Año: 1980.
Duración: 129 min.
País: Estados Unidos.
Director: Herbert Ross.
Guión: Hugh Wheeler (Libro: Romola Nijinsky. Biografía: Vaslav Nijinsky).
Fotografía: Douglas Slocombe.
Reparto: George de La Peña,  Alan Bates,  Jeremy Irons,  Leslie Browne,  Alan Badel,  Carla Fracci,  Colin Blakely,  Ronald Pickup,  Ronald Lacey,  Vernon Dobtcheff,  Frederick Jaeger,  Anton Dolin.
Productora: Hera Productions / Paramount Pictures.
Género: Drama basado en hechos reales. Años 1910-1919.

Sinopsis: Film basado en los diarios de Vaslav Nijinsky (George de la Peña), quien, entre 1909 y 1917, fue primer bailarín del legendario ballet ruso Diághilev. Primero como bailarín y luego como coreógrafo, Nijinsky escandalizó a un público demasiado acostumbrado a los convencionalismos del siglo XIX, con su interpretación de obras como “El espectro de la rosa” (Fokine), “Scheherezade” (Rimsky-Korsakov), “Petrushka” (Stravinski), “Preludio a la siesta de un fauno” (Debussy), o “La consagración de la primavera” (Stravinski). En todas ellas dejó su provocadora e innovadora huella. Entre 1912 y 1913, vivió un conflictivo triángulo amoroso que repercutió de manera trágica tanto en su vida profesional como personal. Mantuvo una larga relación laboral y amorosa con Diághilev (Alan Bates), el posesivo y celoso director del Ballet Ruso; pero, cuando se enamoró de Romola de Pulsky (Leslie Browne), dejó a Diághilev para casarse con ella. Éste, despechado, hizo uso de toda su influencia para perjudicarlo. Nijinsky fue un genio que revolucionó el arte de la danza, sentando en gran medida las bases del ballet contemporáneo.

Petrushka

Tango con Rodolfo Valentino

El espectro de la rosa

Preludio a la siesta de un fauno

Invitación a la danza

miércoles, 1 de junio de 2016

Manuel de Falla: El amor brujo (ballet)



Antonio
Luna de Miel (film de Michael Powell, 1959)

En su versión original El amor brujo es una gitanería en un acto y dos cuadros escrita expresamente para Pastora Imperio. El libreto es de Gregorio Martínez Sierra y la música, de Manuel de Falla. Fue estrenada en el Teatro Lara de Madrid, el 15 de abril de 1915 por Pastora Imperio, como Candelas.

Partes
Cuadro I: 1. Introducción y escena • 2. Canción del amor dolido • 3. Sortilegio • 4. Danza del fin del día (la futura Danza del fuego) • 5. Escena (El amor vulgar) (suprimida luego) • 6. Romance del pescador • 7. Intermedio (la futura Pantomima).


Cuadro II: 8. Introducción (El fuego fatuo) (suprimida luego) • 9. Escena (El terror) (casi totalmente suprimido) • 10. Danza del fuego fatuo (luego Danza del terror) • 11. Interludio (Alucinaciones) • 12. Canción del fuego fatuo • 13. Conjuro para reconquistar el amor perdido (suprimido) • 14. Escena (El amor popular) (suprimida) • 15. Danza y canción de la bruja fingida (luego Danza y canción del juego de amor) • 16. Final (Las campanas del amanecer).

Personajes
Candelas, Gitana vieja, Gitanilla, otra Gitanilla y Gitano.

Plantilla
Voz y textos recitados, flauta (piccolo), oboe, trompa, cornetín, campanólogo, piano, 2 violines 1º, 2 violines 2º, 2 violas, 2 violonchelos y contrabajo.


La versión de ballet consta de un acto y  mantiene la instrumentación de las versiones de 1916 y 1917 en las partes no suprimidas.  Fue estrenada en París, Théâtre du Trianon-Lyrique, el 22 de mayo de 1925, con Antonia Mercé «La Argentina», Candelas; Vicente Escudero, Carmelo y George Wague, Espectro.

Plantilla
Voz (mezzosoprano), 2 flautas (piccolo), oboe (corno inglés), 2 clarinetes, fagot, 2 trompas, 2 trompetas, timbales, percusión, piano y cuerda.

viernes, 20 de mayo de 2016

M. de Falla: El sombrero de tres picos

Clara Mouriz, mezzosoprano
Antonio Márquez, bailarín

Compañía de Antonio Márquez
BBC Philharmonic Orchestra

Juanjo Mena, director

El sombrero de tres picos es un ballet con música de Manuel de Falla y coreografía de Léonide Massine basado en la novela homónima del escritor Pedro Antonio de Alarcón. Se estrenó el 22 de julio de 1919 en el Alhambra Theatre de Londres bajo la batuta de Ernest Ansermet con decorados y figurines de Pablo Picasso. Los intérpretes principales fueron el propio Léonide Massine como el molinero y Tamara Karsávina en el papel de la molinera.

El argumento de la novela de Pedro Antonio de Alarcón es el siguiente: En la ciudad había un molino con un molinero, et tío Lucas, y su mujer, Frasquita. Allí acudía a las tertulias mucha gente importante como el obispo con su familia, el corregidor, etc. y todos los que pasaban por allí, se admiraban por la belleza de Frasquita.

Una tarde el corregidor va a ver a la molinera y habla con ella preguntándole que si él le atraía. Más tarde llega a la ciudad y el corregidor manda a Toñuelo para que engañe al molinero a pasar la noche en el ayuntamiento y así él puede pasar la noche con la molinera. Toñuelo le dice a Lucas que vaya a casa del alcalde, cogen un burro y se van, y Frasquita se queda sola. El alcalde le dice a Lucas que se quede en su casa a dormir, pero Lucas, que sospecha lo que pasa, se las ingenia para escaparse con una burra y vuelve al molino.  Frasquita oye voces de auxilio del Corregidor y le deja pasar a su casa para que seque sus ropas que están empapadas. Seguidamente, el Corregidor se desmaya y Frasquita lo acuesta sin ropa en su cama. Lucas llega al molino, entra y ve las ropas del corregidor secándose, por lo que piensa que su mujer le ha engañado. Se pone la ropa del corregidor y va en busca de Mercedes (la señora del Corregidor), para tomarse su venganza. Frasquita avisa a Garduña que el Corregidor está enfermo y va en busca de su marido a la ciudad. El Corregidor ordena a Garduña que detenga a Frasquita porque ésta iría a avisar a su mujer. Frasquita llega a la casa del alcalde y exige ver a su marido, creyendo que está durmiendo abajo. Al ver que no está, van al molino para aclarar las cosas. Garduña va a la casa del Corregidor para ver si está allí Frasquita, los criados le dicen que no y éste les ordena que no dejen entrar a nadie. Seguidamente, se va al molino. Mientras tanto, Lucas, disfrazado de corregidor, entra en la casa de éste.

Llegan al molino la Señora, Toñuelo y el alcalde. En medio de toda la confusión, entre todos llegan a la conclusión de que Lucas debe estar en la casa del Corregidor. Cuando llegan allí, el matrimonio discute. Mercedes explica a Frasquita que entre Lucas y ella no había pasado nada, ya que Lucas le contó todo y deciden seguir con el plan para desenmascarar al Corregidor. Finalmente, Frasquita perdona a Lucas.

La gestación del ballet

Diághilev, «testarudo e impaciente» según María Martínez Sierra, urgía la transformación de El corregidor y la molinera en el ballet para su compañía. «Empujados por su voluntad imperiosa, músico y libretista nos pusimos de nuevo al trabajo», recordaba María. Entretanto el creador de los Ballets Russes ha sumado a Pablo Picasso al proyecto. El pintor firmará los figurines, el decorado y el telón para El sombrero de tres picos, título definitivo del ballet.

La Primera Guerra Mundial llegaba a sus últimos meses. Diághilev, que había dejado España en agosto de 1918, triunfa con su compañía en Londres. Manuel de Falla le escribe en octubre una tarjeta postal que reproduce El Pelele, de Goya, y sobre la imagen copia una melodía popular que aparecerá en El sombrero de tres picos. En el reverso Falla, en francés, felicita doblemente a Diághilev:

Muchas felicidades por el gran éxito de los Ballets en Londres... y por el triunfo soberbio de los aliados. ¡Reboso de alegría!

En Londres, en su Teatro Alhambra, los Ballets Russes estrenaron el 22 de julio de 1919 El sombrero de tres picos, con coreografía de Léonide Massine. Sin embargo, Manuel de Falla no pudo disfrutar el éxito obtenido: ese mismo día moría en Madrid su madre. El poeta Juan Ramón Jiménez escribía el 27 de julio a Falla:

El mismo día, leí en «El Sol» su tristeza de hijo y su éxito de músico. Le mando un abrazo fuerte, en el que querría que sintiera usted, con la misma intensidad que salen de mí, mi admiración y contento, fundidos con mi cariño y mi pena.

Comentarios

En la historia de la danza teatral del siglo XX, El sombrero de tres picos puede reclamar un lugar tan significativo como el de Petrushka de Ígor Stravinski. Ambas obras fueron producidas por el gran empresario Serguéi Diághilev y representadas por sus Ballets Rusos. Las dos rompen con las primitivas tradiciones temáticas que poblaban el género de princesas, apariciones y cisnes. Pero todavía más importante, quizás, es su visión de la burguesía con una cierta simpatía. En este sentido, en El sombrero se reflejan las actitudes y aspiraciones de la Andalucía rural.

Una primera versión, llamada El corregidor y la molinera, fue representada en 1917 en el Teatro Eslava de Madrid en forma de pantomima en dos partes. Más tarde, Diághilev conoció a Falla y lo convenció de la necesidad de retocar la obra con la intención de dotarla de mayor estructura teatral; el autor modificó la partitura para adaptarla al género de la danza, eliminando gran parte de los elementos descriptivos (incluso irónicos) y expandiendo las partes bailables.


Tras el estreno del ballet, Falla compuso dos suites orquestales que se suelen interpretar en versión de concierto más que el propio ballet. En ellas, retiró algunos fragmentos vocales y de transición contenidos en el original.

viernes, 13 de mayo de 2016

I. Stravinski: Petrushka, escenas burlescas en cuatro cuadros


Rudolf Nureyev, Denise Jackson, Christian Holder, Gary Chryst
The Joffrey Ballet

Música: Ígor Stravinski
Coreografía: Mijaíl Fokine

Vestuario y decorados: Alexander Benois

Petrushka es un ballet cómico en un acto y cuatro cuadros. Se trata del tercero de los ballets rusos de la juventud de Stravinski. Aunque en principio su música estaba destinada a una obra concertante para piano y orquesta, Diághilev convenció a Stravinski para que lo convirtiera en un ballet, con la ayuda del entonces decorador de los ballets rusos, el pintor Alexander Benois.
Shostakóvich afirmaba que Petrushka era el más profundo de los ballets de Stravinski.
Cuadro I
La acción empieza en San Petesburgo, durante la Semana de la Mantequilla, una especie de pre-carnaval colorista ruso. Los ritmos cambiantes y la orquestación describen el bullicio y la fiesta de la feria. Aparece un organillo y una muchacha se pone a bailar, entreteniendo al gentío. Unos tamborileros anuncian la llegada del Mago Oriental, que cautiva y atrae la atención de la audiencia. El Mago se para frente a su teatrillo, la cortina se descorre y se descubren las marionetas de un Moro, de una Bailarina y de Petrushka. 

El Mago lanza un hechizo con su flauta; las marionetas cobran vida, abandonan sus perchas y bailan una vigorosa danza rusa, para sorpresa de todos los presentes. Petrushka está enamorado de la Bailarina, pero esta muestra una clara preferencia por el Moro. Petrushka intenta agredir al Moro, tras lo cual es reprendido por el Mago que lo encierra en su cuarto. 

Cuadro II
Dentro del cuarto, se observa que Petrushka, a pesar de ser una marioneta, tiene emociones completamente humanas: le guarda rencor al Mago por haberlo encerrado, y está muy enamorado de la Bailarina. 
En lo alto de una de las paredes hay un retrato del Mago, para recordar a Petrushka que es una marioneta. Esto enfurece a Petrushka, que levanta sus puños contra el cuadro. Luego intenta escaparse, pero no lo consigue.
El Mago lleva a la bailarina en la habitación de Petrushka. Éste le declara su amor de forma ridícula, torpe, incluso violenta. La bailarina, entre asqueada y asustada, lo rechaza. El mago la saca de allí, pues la habitación es demasiado poco confortable por la forma cruel que tiene el Mago de tratar a Petrushka. Éste se da cuenta de que la va a llevar a la habitación del moro, lo cual hiere aún más su débil sensibilidad.

Cuadro III
La habitación del Moro. Mucho mejor decorada que la de Petrushka, mucho más confortable, con animales, plantas, frutas...
El Moro, tumbado en su lecho, juega dándole vueltas a un coco. Intenta partirlo con su cimitarra, pero falla y entonces llega a la conclusión de que debe ser un dios, y lo adora.
El Mago lleva a la habitación a la Bailarina, que entra danzando y con una trompeta de juguete. Baila un vals con el Moro. La Bailarina acepta las cortesías y el confort que le ofrece el Moro y se sientan juntos.
Petrushka, preso de celos, rompe su encierro y entra a la habitación del Moro, interrumpiendo la escena. Petrushka ataca al Moro, pero pronto se da cuenta de que es demasiado pequeño y débil, por lo que huye, perseguido por el Moro y su cimitarra, y sale de la habitación.
Cuadro IV
Cae la tarde. Mientras ocurría todo lo anterior de puertas adentro del teatrillo, la fiesta continúa en la feria. Una serie de personajes aparecen por el escenario, empezando por una danza popular de las nodrizas, seguidas de un hombre y su oso amaestrado, un grupo de gitanos, hombres con máscaras y disfraces. Cada vez más oscuro.
Cuando la fiesta está llegando a su apogeo, se oye un grito desde dentro del teatro. Petrushka sale corriendo y atraviesa la escena, seguido del Moro y la cimitarra. La gente se horroriza cuando el Moro le abre la cabeza a Petrushka de un corte. Petrushka muere.
Cada vez más oscuro. Envían al guardia a buscar al Mago, el cual levanta el cuerpo de Petrushka, que ahora no es más que una marioneta, calmando así los ánimos del público.
A medida que anochece, la gente se dispersa. El Mago, solo, carga entonces con el cuerpo Petrushka hacia el teatro. Aparece el fantasma de Petrushka en el tejado, gritando atormentado contra el Mago. El Mago huye con una última mirada temerosa por encima del hombro. En la escena sólo quedan el espíritu y el cuerpo de Petrushka, dejando a los espectadores con la duda de cuál es el real.

viernes, 6 de mayo de 2016

P. I. Chaikovski: La bella durmiente

Roberto Bolle
Diana Vishneva
Ballet y Orquesta del Teatro de la Scala de Milán
Kevin Rhodes, director
Rudolf Nureyev, coreografía

Franca Squarciapino, vestuario y decorados


La Bella Durmiente es un ballet en un prólogo y tres actos, que se interpreta en dos partes.
Está basado en el cuento del mismo nombre escrito por el francés Charles Perrault, cuenta con la coreografía original de Marius Petipa, libreto de Iván A.Vsevolojsky y música de Chaikovski. Fue estrenado el 3 de enero de 1890 en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo y desde entonces muchos han sido los coreógrafos y compañías de ballet que han presentado sus personales versiones de esta maravillosa obra.

PARTE I

Prólogo
En el palacio del Rey Florestán XIV se festeja el bautizo de su hija, la princesa Aurora. A la fiesta están invitadas seis hadas y cada una se acerca a la recién nacida para entregarle su regalo. Aparece la malvada bruja Carabosse y, furiosa porque no ha sido invitada a la fiesta, lanza una maldición sobre la niña: "cuando cumpla dieciséis años morirá al pincharse con el huso de una rueca". Los reyes y la corte están horrorizados con la maldición de Carabosse, pero aparece el Hada de las Lilas, quien aún no había entregado su presente a la niña, y dice: "mi regalo es que esta niña no morirá, caerá en un sueño y sera despertada por un deseo de amor". 

Primer acto
Fiesta en el palacio, la princesa Aurora cumple dieciséis años. Sus padres, los reyes, han prohibido en su reino todos los husos. A la fiesta han sido invitados cuatro príncipes de diferentes partes del mundo que han venido a solicitar la mano de la princesa. Bailan el Adagio de la Rosa. Mientras transcurre la fiesta se le acerca a la princesa Aurora una vieja y le regala un objeto que nunca había visto: un huso. Aurora, encantada con el extraño presente, juega con él y se pincha, cayendo inmediatamente en un profundo sueño. La vieja no es otra que Carabosse que se burla de la angustia de todos; llega el Hada de las Lilas y recuerda a todos el regalo que ella le otorgó a la princesa en su cuna. Por un encantamiento hace dormir a toda la corte y luego cubre el castillo con un espeso bosque.

PARTE II

Segundo acto
Han pasado cien años. En un claro del bosque el Príncipe Desiré pasea con sus amigos. El Hada de las Lilas hace que el príncipe tenga una visión de la princesa Aurora. El príncipe se enamora de la princesa y le pide al Hada que lo lleve junto a ella. El Hada de las Lilas le conduce a través del bosque hasta llegar al palacio. Allí descubre a la bella durmiente rodeada por su corte, también durmiente, la besa y ella y toda la corte despiertan. Los reyes bendicen a la pareja enamorada.

Tercer acto
En el salón del palacio se celebran las bodas de la princesa Aurora con el príncipe Desiré. Bailan para ellos diversos personajes: el Gato con Botas y la Gata Blanca, Caperucita Roja y el Lobo, Cenicienta y el príncipe Fortuna, el Pájaro Azul y la princesa Fiorina, cortesanos y cortesanas: para finalizar la princesa Aurora y el príncipe Desiré bailan el Grand pas de deux.

lunes, 2 de mayo de 2016

S. Prokófieff: Suite de "Romeo y Julieta"

Orchestre Philharmonique de Radio France
Myung-Whun Chung, director

En 1934 el Teatro Kírov de Leningrado (en la actualidad, Teatro Mariinsky de San Petersburgo) encargó un ballet a Prokófieff. El compositor solicitó una sinopsis de la inmortal historia de amor de Romeo y Julieta a Adrian Piotrovsky y Sergey Radlov que, curiosamente, tenía un final feliz, es decir, no morían los dos enamorados y se realizaban sus anhelos de felicidad. Sin embargo, por diversas razones el Kírov rechazó la obra.
En 1935 el Teatro Bolshoi de Moscú se interesó por el ballet, pero cuando empezaron los primeros ensayos, su extensa duración, la complejidad rítmica de la música y los pasajes de baja sonoridad desconcertaron a los bailarines quienes finalmente la declararon imposible de ser bailada: la obra no se llegó a estrenar.
Por si fuera poco, el gobierno ruso de aquel entonces señalaba a Prokófieff y Shostakóvich como músicos no gratos y a través del periódico Pravda, su medio de comunicación oficial, publicaba artículos en los trataba de desacreditarlos y los calificaba de "modernistas degenerados".
Prokófieff revisó la partitura de su ballet y preparó dos suites para orquesta sinfónica, así como una transcripción para piano, para tratar de dar a conocer la composición en algunos conciertos.
Finalmente Romeo y Julieta pudo estrenarse con muy buena acogida el 30 de diciembre de 1938 en la ciudad de Brno (República Checa).
En Rusia tuvo su primera representación dos años más tarde, en una versión revisada, en el Teatro Kírov, al cual estaba originalmente destinada, con una coreografía de Léonide Lavrovski, que todavía sigue vigente. En 1962 la de John Cranko para el ballet de Stuttgart proporcionó a esta compañía una reputación a nivel mundial y se presentó en América en 1969. En 1965 el Royal Ballet de Londres presentó una nueva producción con coreografía de Kenneth MacMillan y los famosos intérpretes Rudolf Nureyev y Margot Fonteyn. También el propio Nureyev hizo otra coreografía.


Romeo y Julieta está articulado tres actos, quince escenas y 50 números musicales. El ballet se presenta como una sucesión de cuadros que parecen cobrar vida con la música. La partitura musical es una de las obras maestras de Prokófieff quien la cuidó con exquisito detalle, incluyendo en la orquestación instrumentos infrecuentes como la mandolina, el xilófono, las maracas, la pandereta, el carillón, el piano y la celesta, entre otros, además de los habituales en una orquesta. Algunos fragmentos gozan de gran popularidad, aunque toda la partitura es genial, unas veces con música de dramática fuerza descriptiva, otras con bellas melodías de tenue delicadeza, siempre con una original inventiva rítmica.

sábado, 23 de abril de 2016

C. Saint-Saëns: La muerte del cisne



Maya Plisetskaya


La muerte del cisne es un ballet coreografiado por Mikhail Fokine sobre la música de El Cisne, perteneciente a El Carnaval de los animales, obra de Camille Saint-Saëns de 1886.

En 1905 Fokine y la prima ballerina Anna Pávlova crearon la coreografía de esta pieza, que se centra en los últimos momentos de un cisne herido. La famosa Pávlova se inspiró en un poema de Alfred Tennyson. A pesar de su escasa duración, La muerte del cisne se convirtió inmediatamente en número favorito de grandes estrellas de la danza clásica.

sábado, 6 de febrero de 2016

A. Márquez: Danzón nº 2

Orquesta de París
Alondra de la Parra, directora

Como estudioso y conocedor de la música popular de México, Arturo Márquez ha sabido incorporar su esencia en sus obras sinfónicas sin caer en alusiones nacionalistas ni "folklóricas". Su obra más popular es el Danzón n° 2, cuya inspiración le vino tras realizar un viaje a Malinanco, al sur del Estado de México, en compañía de una pareja amiga, apasionados amantes del danzón.


“A partir de estas experiencias empiezo a aprender sus ritmos, su forma y sus contornos melódicos a base de escuchar las viejas grabaciones de Acerina y su Danzonera, y dentro de mi fascinación capto que la aparente ligereza del danzón es solo una carta de presentación para una música llena de sensualidad y rigor cualitativo que nuestros viejos mexicanos siguen viviendo con nostalgia y júbilo como escape hacia su mundo emocional, el cual afortunadamente aún podemos ver en el abrazo que se dan música y baile en Veracruz y en los salones de la ciudad de México. El Danzón n° 2 es un tributo a ese medio que lo nutre.”

El compositor también ha dicho acerca de su obra:
“En el 94 la OFUNAM me encarga una obra, escribo Danzón 2 para orquesta y se estrena en marzo con Francisco Savín dirigiendo. Este danzón lo escribo durante enero y febrero, meses del levantamiento Zapatista que habría de inquietar mi ánimo hacia una nueva justicia para los pueblos indígenas. “

jueves, 8 de octubre de 2015

A. Khachaturian: Danza del Sable de "Gayaneh"

Orquesta Filarmónica de Berlín
Simon Rattle, director

La "Danza del Sable" está incluida dentro del ballet Gayaneh, del compositor ruso de origen armenio Aram Khachaturian (1903 - 1978). Este ballet está ambientado en la tierra natal del compositor, Armenia, una de las ex-repúblicas socialistas soviéticas. Contiene temas populares de su folclore, con el objetivo de hacer una música comprensible para todos los públicos. 
La "Danza del Sable" posee un ritmo vitalista y alterna en pocos compases un tema rítmico y otro melódico, en un tiempo rápido y de gran brillantez. Khachaturian tuvo un gran éxito dentro y fuera de la Unión Soviética, pese a algunas voces discrepantes que desde los estamentos oficiales lo acusaban de formalismo antirrevolucionario. Dotado de un excelente sentido melódico destacó, sobre todo, por sus composiciones para ballet y por un sentido de la orquestación lleno de colorido, melodioso, sensual y lírico. Autor de más de cuarenta obras para teatro y cine, Khachaturian escribió además el Himno Nacional Armenio.

viernes, 23 de enero de 2015

M. de Falla: "El fuego fatuo", canción de "El amor brujo"

Antonio Gades, Cristina Hoyos (Danza)
Rocío Jurado (Voz)
Orquesta Nacional de España
Jesús López Cobos, director
Carlos Saura, director fílmico
 
En 1915 Falla compuso “El amor brujo”, gitanería en un acto y dos cuadros que estrenó Pastora Imperio. Más tarde, en 1925, transformó la primera versión en un ballet para orquesta sinfónica, logrando así una de sus obras más populares, con tres canciones cortas para mezzo-soprano. Con este formato, “El amor brujo” triunfó como otras muchas obras de Falla.
El argumento cuenta la historia de Candela, una muchacha gitana, cuyo amor por Carmelo se ve atormentado por un antiguo amante fallecido. La obra es de carácter marcadamente andaluz, tanto en lo musical como en lo literario. El libreto fue escrito por Gregorio Martínez Sierra en dialecto andaluz, si bien se ha comprobado que su autoría realmente corresponde a su mujer, María de la O Lejárraga García, esposa apasionada que siempre publicó sus obras bajo el nombre de su marido.
La música contiene momentos de gran belleza y originalidad, e incluye la Danza ritual del fuego, la Canción del fuego fatuo y la Danza del terror. Una historia de hechizos, de brujería, donde el espectro del amante de Candela se le aparece celoso ante sus amores con Carmelo.
 
 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Piotr I. Chaikovski: Vals de "La bella durmiente"

Ballet Kirov

Irina Kolpakova
Sergei Berezhnoi
Lubov Kunakova

Coreografía: Marius Petipa

Orquesta del Teatro de la Ópera y Ballet de Leningrado
Director: Victor Fedotov
“La bella durmiente” es un ballet de Piotr I. Tchaikovsky en un prólogo y tres actos. Se estrenó en 1890 en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo.
El libreto es de Ivan Vsevolozhsky basado en el cuento “La bella durmiente del bosque” de Charles Perrault, aunque Tchaikovsky y su libretista trabajaron con la versión de los hermanos Grimm (Dornröschen) para situar la trama de su ballet.
El ballet también presenta otros personajes del universo fabuloso de Perrault, como el Gato con botas o Caperucita Roja y el lobo. La coreografía original es de Marius Petipa. Su número más emblemático es el vals.
 

P. I. Chaikovski: Introducción a escena de "El lago de los cisnes", op. 20

Orchestra Sinfonica Nazionale della Rai
Djansug Kakhidze, director
 
Una cautivadora historia de amor (un príncipe, una hermosa joven transformada en cisne por el conjuro de un brujo, un engaño mortal...), el virtuoso doble papel de Odette / Odile, la fuerza de la música de Chaikovski, y uno de los más grandes pas de deux del repertorio del ballet, convierten El lago de los cisnes en una obra única.
Un romántico entorno, una coreografía espléndida y una inolvidable historia de amor sentenciado se combinan para hacer de El lago de los cisnes el ballet clásico más aclamado por el público en todo el mundo. 
 

lunes, 15 de diciembre de 2014

A. Ginastera: Malambo de la Suite Estancia

Orquesta Simón Bolívar
Gustavo Dudamel, director
 
El malambo es una danza folclórica tradicional argentina, perteneciente a la llamada música surera o sureña. Nació en las soledades pampeanas allá por el año 1600. Dentro de los bailes folclóricos argentinos, es una excepción que carece de letra; la música de un Bombo legüero y las guitarras acompañan a esta danza ejecutada, únicamente, por hombres.
Una serie de estos movimientos combinados recibe el nombre de «mudanza» o «zapateo», y la conjunción de éstos constituye al malambo en sí.
No hay reglas para realizar un zapateo. Cada una de las combinaciones de los movimientos básicos es única y depende de la originalidad del gaucho que lo ejecute. Puede variar el orden, la posición, la coordinación con la música y la postura del cuerpo, ya que si bien es una danza constituida casi exclusivamente por los movimientos de los pies y las piernas, la postura del cuerpo es muy importante, tanto a efectos de equilibrio como de imagen.
Los zapateos se separan unas de otros mediante un golpe de pies llamado «repique» que contiene un sonido rápido y particular que indica el término de un zapateo y el comienzo de otro.
Cada zapateo se realiza con «ida» y «vuelta», lo que quiere decir que cuando termina un zapateo debe repetirse nuevamente pero con la particularidad de que esta vez cada golpe será realizado con un pie distinto a la primera vez. También se dice realizar el zapateo con el pie izquierdo y luego con el pie derecho.
Alberto Ginastera, considerado el músico argentino más importante del siglo XX, estrenó el año 1943 en Buenos Aires su suite orquestal Estancia, fruto del encargo que le hiciera en 1941 el norteamericano Lincoln Kirstein para un ballet que no llegaría a estrenarse hasta 1952 en Nueva York. Está basado en la epopeya Martín Fierro de José Hernández, donde se describe de forma genial la vida nómada de los gauchos en la pampa. Las cuatro partes de la obra se corresponden a los momentos principales del día enmarcados por la danza del malambo, que se encuentra tanto al principio como en el episodio final, todo un portento de energía en una especie de furiosa tocata protagonizada por una ampliada percusión.

A. Ginastera: Suite Estancia, op. 8a

São Paulo Symphony Orchestra
Marin Alsop , director
 
 I. Los trabajadores agrícolas
II. Danza del trigo
III. Los peones de la hacienda
IV. Malambo
La obra más conocida y más interpretada de Ginastera es la Suite “Estancia”, op. 8a, nacida a partir de una obra mayor, el ballet Estancia, pero popularizada mucho antes del estreno del ballet completo. Se inscribe en el segundo período de la obra de Ginastera, el del nacionalismo subjetivo, y muestra la influencia de Aaron Copland, así como de Igor Stravinski.
En 1941, tras el éxito obtenido por Ginastera gracias a su ballet Panambí, op.1, que compuso durante sus años de formación en el Conservatorio Williams, Lincoln Kirstein, director de la compañía de ballet Caravan aprovecha una gira por Argentina para encargarle la composición de un ballet de temática gauchesca. Dos años después, la compañía Caravan se deshace, por lo que el ballet Estancia no encuentra quien lo estrene hasta 1952. Ginastera decide utilizar cuatro de sus números para crear una suite orquestal que se estrena en 1943 y obtiene un tremendo éxito, situándole como el compositor latinoamericano más valorado por público y crítica.
El ballet Estancia, del que se extrae la suite, está libremente basado en la epopeya nacional argentina Martín Fierro, de José Hernández, que describe la vida de los gauchos en la pampa en términos heroicos. En el ballet, un muchacho de ciudad llega a la pampa y tiene que dominar todas las habilidades atléticas de los gauchos para ganar el amor de una bella ranchera.
El primer movimiento de la suite Estancia lleva por título “Los trabajadores agrícolas” y representa a los rudos gauchos que empiezan su jornada de trabajo, claramente caracterizados por un ritmo agresivo e incesante, marcado por una fiera y amplia batería de percusionistas.
El segundo movimiento, “Danza del trigo”, es un interludio más tranquilo, lírico e incluso sensual, en el que la melodía es introducida suavemente por la flauta y retomada por los violines.
El tercer y más corto movimiento, “Los peones de hacienda”, vuelve a traernos los ritmos obsesivos y la percusión hipertrofiada usada para describir a los gauchos, rudos y viriles.
La “Danza final (Malambo)”, una muestra de la exuberancia musical y rítmica del folklore argentino, tiene una característica estructura rítmica de seis compases de seis por ocho, divididos en dos grupos de tres. En este movimiento se representa una competición de baile entre los gauchos en la que gana el último que consigue mantenerse en pie. El resultado es una explosión de energía cinética, con un ritmo ostinato que va creciendo en intensidad, complejidad y tempo.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Georg Friedrich Haendel: Danzas de "Alcina" (Gavota y Tambourin)

Tafelmusik Baroque Orchestra


Haendel es uno de los más importantes compositores de ópera universal, el mayor en el ámbito de la barroca, y el más destacado en la opera seria, subgénero dramático de la ópera barroca del siglo XVII. Dentro del transcurso de la opera seria, sin embargo, Haendel no puede ser comparado con sus antecesores (Alessandro Scarlatti) o con sus sucesores (Hasse, Gluck, Porpora), siendo diferente de ellos por su forma que, además de la consabida influencia italiana basada en números y recitativos, incorpora recursos de la música instrumental alemana y de la ópera francesa (obertura en dos secciones, danzas, etc.)
Alcina, HWV 34, es una ópera seria en tres actos. La trama se extrajo – pero parcialmente alterada para una mejor conformidad – del Orlando furioso de Ariosto (como las óperas de Händel Orlando y Ariodante), un poema épico ambientado en la época de las luchas de Carlomagno contra el Islam. La ópera contiene varias secuencias musicales con oportunidades de lucimiento para la danza que se compusieron para la bailarina francesa Marie Sallé.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Ígor Stravinski: La Consagración de la Primavera

Ballet Kírov
Orquesta del teatro Mariinski de San Petersburgo
Valery Gergiev, director
Vaclav Nijinski, coreógrafo


El estreno del ballet en dos actos La Consagración de la Primavera, que tuvo lugar en París el 29 de mayo de 1913, supuso uno de los mayores escándalos de la historia de la música occidental. El empresario Diaghilev había encargado a su compatriota Stravinski un ballet que sirviera de homenaje a las tradiciones ancestrales de su tierra natal: Rusia.

El compositor interpretó el tema de este modo:

“Vi en mi imaginación un solemne rito pagano: los ancianos sabios, sentados en círculo, contemplaban a una joven que bailaba hasta caer muerta. La sacrificaban para contentar al dios de la primavera”.

El argumento se desarrolla en dos partes principales, dividida cada una de ellas en varios números.

Primera parte: Adoración de la tierra

Introducción

Augurios Primaverales. Danza de los adolescentes

El juego del rapto

Corros primaverales

Juegos de las tribus rivales

El cortejo del Sabio

El sabio. Adoración de la tierra

Danza de la tierra

 

Segunda parte: El Sacrificio

Introducción

Círculos misteriosos de los adolescentes

Glorificación de la Elegida

Evocación de los antepasados

Acción ritual de los antepasados

Danza del sacrificio de la Elegida

La dureza de este argumento, un sacrificio ritual, inspiró una música salvaje y diferente a todo lo que se había escuchado hasta entonces, así como una coreografía rompedora y poco convencional de Nijinski. La suma de estos dos elementos fue la causa del escándalo. En dicho estreno se definieron las dos posturas respecto al arte del siglo XX: la conservadora y la revolucionaria, el arte clásico frente al nuevo arte. Supuso, en fin, el paso definitivo a la modernidad musical.

Aunque Stravinski realizó una primera versión de La Consagración de la Primavera para piano a cuatro manos, la versión orquestal es la más conocida por el público y la que más se escucha. En ella nos encontramos con la mayor orquesta de toda la obra del compositor: una orquesta gigante compuesta por unos 110 músicos.

La plantilla orquestal es la siguiente:

Maderas: Piccolo, 3 flautas y flauta en sol

4 oboes y corno inglés

Requinto, 3 clarinetes y 1 clarinete bajo

4 fagotes y 1 contrafagot

Metales: 8 trompas

Trompeta piccolo y 4 trompetas

3 trombones y 2 tubas

Percusión: 2 timbaleros y dos percusionistas

Cuerda: Violines I y II

Violas

Violonchelos

Contrabajos

Debido al carácter ritual y arcaico del argumento, en esta composición el ritmo juega un papel protagonista. De hecho, podríamos considerar que, en ocasiones, la orquesta al completo se convierte en un gran instrumento de percusión. Es una música llena de efectos rítmicos sorprendentes, muy novedosos para la época: polirritmias, síncopas, cambios de medida... Si se escucha música tradicional africana se puede encontrar muchas similitudes en el aspecto rítmico. Sin embargo, aunque la obra sea un homenaje a la tradición rusa, no hay música popular en La Consagración.