La tabernera del puerto, romance marinero en tres actos, el último dividido en dos cuadros, con texto original de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw y música de Pablo Sorozábal, se estrenó el 6 de mayo de 1936 en el Teatro Tívoli de Barcelona. El éxito fue enorme, en palabras del barítono Marcos Redondo, que cantó el Juan de Eguía, y Sorozábal apuntó que “el éxito nos acompañó a todos, mejor dicho, a casi todos, porque Aníbal Vela (Chinchorro) no pudo con su papel, pasando inadvertido”; poco después fue sustituido por Manuel Gas, que lo bordó. Es curioso que tratándose de una obra concebida originalmente para barítono, en atención a Marcos Redondo (como el mismo Sorozábal contaba: “la mayor parte del público venía a verle y a escucharle a él, no a mi obra, simple pretexto”), ha terminado siendo más obra de tenor, fundamentalmente gracias a la milagrosa aparición de Alfredo Kraus. El famoso “No puede ser” ha sido piedra de toque de todos los tenores españoles desde entonces, pero no puede olvidarse la bellísima romanza de Marola “En un país de fábula….Yo también soy un pájaro viejo”.
Pablo Sorozábal (San Sebastián, 1897 – Madrid, 1988) es uno de los autores de género lírico más destacado del siglo XX. Entre sus obras más conocidas está "La del manojo de rosas" (1934) "Black el Payaso" (1942), "Adiós a la bohemia" (1933), "La tabernera del puerto" (1936) o "Don Manolito" (1943). Murió sin poder estrenar la que él mismo consideró su mejor obra: la ópera "Juan José", que fue finalmente estrenada en versión de concierto en el Kursaal de San Sebastián el 21 de febrero de 2009. "Don Manolito" es un sainete en dos actos, y tres cuadros con texto original de Luis Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño y música de Pablo Sorozábal. Se estrenó el 24 de abril de 1943 en el Teatro Victoria de Madrid. Don Manolito, un jovial hombre maduro, está enamorado de Margot pero le abruma la diferencia de edad y que ella parece “estar” por Guillermo, hasta el punto de decirle que te quiero tanto tanto que nunca me casaré contigo. Finalmente las cosas se le ponen “a huevo” a Don Manolito al incitarlo el tío de Margot al casorio con ella y al tirarse Guillermo al monte del deporte no haciéndole Margot ni fu ni fa. El Acto II se inicia con la célebre Ensalada madrileña “¡Viva Madrid, que sí, que sí!".
Don Manolito, Sainete en dos actos, y tres cuadros con
texto original de Luis Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño y música de Pablo
Sorozábal se estrenó el 24 de abril de 1943 en el Teatro Reina Victoria de
Madrid.
Refiere el Diccionario de la Zarzuela que la censura impidió
que la prensa madrileña publicara ningún artículo sobre el estreno de la obra,
pese al piropo a Madrid que conlleva gran parte de la obra, lo que fue algo muy
sucio no sólo contra Sorozábal sino contra el arte y la libertad. Hernández
Girbal dice que a Pablo Sorozábal “por estos días, no se le podía nombrar en
los carteles, pero todo el mundo supo de quien era la música y la ovacionaron
con delirio al igual que a García Martí y al resto de los afortunados
intérpretes”, por cierto que en un párrafo anterior (y en el citado también)
atribuye equivocadamente el estreno en el Reina Victoria de Madrid al barítono
Andrés García Martí.
Sorozábal en sus Memorias, en
relación con esta obra en aquellos turbulentos días, escribe: “Luego de
estrenar mi opereta Black el Payaso
(1942) en Barcelona y, después, Madrid, con los mismos cantantes que lo habían
hecho en la capital presenté el sainete Don
Manolito en el propio Teatro Reina Victoria, madrileño, otro Sábado de
Gloria ‒ahora
de 1943‒
protagonizándolo las tiples Pepita Embil (Margot) y Luisa Sola (Leocadia), el
barítono Antonio Medio (Don Manolito) y el bajo Manuel Gas (Guillermo) en los
principales papeles. Perdóneseme la inmodestia si digo que, esta vez, triunfo
aplastante, definitivo. Y memorable éxito….de público, porque la crítica
periodística nos ignoró: consignas de la censura gubernativa, siendo el autor ‒o séase
yo‒ un
notorio desafecto al régimen franquista entonces imperante..…Y no acabó aquí la
cosa, puesto que ‒disponiéndome a llevar la obra
a Barcelona y otras ciudades‒ alguien, acaso la
célebre mano negra, contrató a Pepita Embil y Antonio Medio, llevándoselos y
dejándome la compañía coja. No tuve, pues, más remedio que buscarme un par de
socios, convertirme en empresario ‒antipática
y peligrosa aventura‒ y formar una segunda compañía
con los mejores cantantes disponibles a fin de presentarnos en Barcelona y
posterior gira por España…Afortunadamente hubo suerte, ya que la nueva pareja
de protagonistas la tiple Marianela Barandilla (Margot) y, sobre todo, el
barítono Andrés García Martí (Don Manolito) ‒junto
al insuperable Manolo Gas (Guillermo)‒
alcanzaron conmigo, en el barcelonés Teatro Principal Palacio, otro clamoroso
triunfo, hasta el punto de que en dos años ¡varios cientos de funciones!”.
De tanto magnífico número es destacable el “Matarela” del barítono, “Una rosa
en su tallo” de la soprano, los dúos de Margot y Don Manolito “No sé por qué
lloro” y “No te dejes llevar del enojo” y la “Ensalada madrileña” del coro.