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viernes, 15 de enero de 2016

F. Moreno Torroba: Adiós, vida de mi vida, de "Maravilla"

Plácido Domingo, tenor

Maravilla se estrenó el 12 de abril de 1941 en el Teatro Fontalba de Madrid. Al día siguiente, el ABC publicó la siguiente crónica, en la que queda reflejada la magnitud del éxito obtenido, que luego ha quedado reducido al de la romanza de barítono (cantada también por algunos tenores) "Amor vida de mi vida" del tercer acto: "Gran noche la de ayer en el Fontalba para el género lírico. Sábado de verdadera gloria que vio la resurrección de una modalidad teatral que parecía aletargada. Jornada, ante todo, de triunfo para una compenetración como se ve pocas veces del libro y de la música, unidos hasta el límite posible en el acierto. Maravilla, comedia lírica de Antonio Quintero y Jesús María de Arozamena, con música de Moreno Torroba, posee un libro optimista, muy bien trazado, con tipos de auténtica personalidad, diálogo chispeante y emocional, y situaciones originalísimas, avaloradas por espléndidos cantables que preparan al compositor su terreno. En resumen: la conjunción de Quintero y Arozamena -de la que hay que esperar espléndidos resultados-, ha dado uno de los libros líricos más graciosos e interesantes de estos últimos tiempos. Aprovechando las excelencias apuntadas, Moreno Torroba ha compuesto una partitura maestra, de aparente sencillez, que en muchos momentos es la cima de su carrera artística."

P. Sorozábal: Romanza de Marola, de "La Tabernera del Puerto"

Ana María Martínez, soprano
Orquesta del Mozarteum de Salzburgo
Jesús López Cobos, director

La tabernera del puerto, romance marinero en tres actos, el último dividido en dos cuadros, con texto original de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw y música de Pablo Sorozábal, se estrenó el 6 de mayo de 1936 en el Teatro Tívoli de Barcelona.
El éxito fue enorme, en palabras del barítono Marcos Redondo, que cantó el Juan de Eguía, y Sorozábal apuntó que “el éxito nos acompañó a todos, mejor dicho, a casi todos, porque Aníbal Vela (Chinchorro) no pudo con su papel, pasando inadvertido”; poco después fue sustituido por Manuel Gas, que lo bordó. Es curioso que tratándose de una obra concebida originalmente para barítono, en atención a Marcos Redondo (como el mismo Sorozábal contaba: “la mayor parte del público venía a verle y a escucharle a él, no a mi obra, simple pretexto”), ha terminado siendo más obra de tenor, fundamentalmente gracias a la milagrosa aparición de Alfredo Kraus. El famoso “No puede ser” ha sido piedra de toque de todos los tenores españoles desde entonces, pero no puede olvidarse la bellísima romanza de Marola “En un país de fábula….Yo también soy un pájaro viejo”.

F. Moreno Torroba: Mazurca de las sombrillas de "Luisa Fernanda"

Intérpretes: José Bros, Mariola Cantarero. 
Dirección escénica: Emilio Sagi.
Coro y Orquesta del Teatro Real de Madrid (Coro y Orquesta Sinfónica de Madrid). 
Director: Jesús López Cobos. 
Coreografía: Nuria Castejón.

Producción del Teatro Real, Madrid (2006)

Luisa Fernanda, comedia lírica en tres actos, en verso, con texto original de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw, con música de Federico Moreno Torroba, fue estrenada el 26 de marzo de 1932 en el Teatro Calderón de Madrid.
El éxito fue grande, y así ha continuado a lo largo de los años. Se cuenta en el Diccionario de la Zarzuela que los antecedentes del estreno, venían enmarcados en la similitud de la situación política de la fecha de la época del estreno, durante la Segunda República, con la de los tiempos en que se desarrollaba la acción de la obra, finales del reinado de Isabel II y preludio, por tanto, de la Primera República. Incluso el día del estreno los libretistas publicaron en ABC una autocrítica un tanto deslavazada e incoherente en la que trataban de armonizar “su argumento” con unas posibilidades históricas (estampas madrileñas en la corte en ciernes de Luisa Fernanda, esposa del conspirador y pretendiente Montpensier) que no llegaron a granar. 
Según el citado Diccionario de la Zarzuela  la música va “desde la mayor torpeza hasta verdaderos aciertos”, llamando torpeza al primer número de la obra que contiene una pequeña introducción, un cuadro costumbrista ("mi madre me criaba pa chalequera") y la habanera del soldadito, crítica bastante difícil de compartir. En cambio, es preciosa y rebosa encanto la delicada mazurca de las sombrillas. 

J. Serrano: Romanza de Rosa, de "Los Claveles"

Marina Rodríguez Cusí, mezzosoprano
Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE 
Cristóbal Soler, director 

Los claveles, sainete lírico en un acto, dividido en tres cuadros, con texto en prosa original de Luis Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño, y música de José Serrano, fue estrenada el 6 de abril de 1929 en el Teatro Fontalba de Madrid.
La obra obtuvo un éxito clamoroso y se mantuvo en cartel muchas noches, consagrándose Matilde Vázquez en la zambra “Maldito sea su sino” que forma parte de su romanza y destacando también Tino Folgar en su romanza “Mujeres mariposillas” que luego encumbró Emilio Vendrell. Ha quedado en el repertorio gracias sobre todo a las mencionadas romanzas de soprano y tenor y al duetto cómico “Goro del alma” lleno de gracia y comicidad que constituye una verdadera filigrana. 
La romanza de Rosa “Que te importa que no venga…..Maldito sea mi sino”, briosa y vibrante constituye otro de los puntos importantes de la zarzuela que hubo de ser repetida tres veces el día del estreno.


A. Vives: Coro de románticos de "Doña Francisquita"

Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE
Enrique García Asensio, director

La comedia lírica en tres actos Doña Francisquita tiene un texto original de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw. La música es de Amadeo Vives. Fue estrenada el 17 de octubre de 1923 en el Teatro Apolo de Madrid.
Está basada en La discreta enamorada, de Lope de Vega, que a su vez se inspiró en un cuento del Decamerón, la narración tercera de la jornada tercera, en que Pampinea fue el “precedente” de Francisquita, el fraile el de Don Matías y el caballero el de Fernando. La acción se retrasa dos siglos respecto a la contemplada por Lope, con lo que, además, queda salpicada del madrileñismo cantado por Galdós y por Mesonero Romanos. 
El argumento presenta la historia del amor de Francisquita por Fernando que ni lo nota, absorbido como está por una cómica: Aurora la Beltrana, que no le corresponde. Francisquita cortejada por el padre de Fernando se deja querer y lo alerta contra su hijo, logrando, de esta manera, interesarle. En realidad leyendo la canción del ruiseñor nos enteramos de todo, pues “la rosa que languidece de casto amor” es Francisquita, “el ruiseñor” es Fernando, “el zángano zumbador” es Don Matías y “la otra flor” es Aurora. Esta trama principal se desarrolla en un ambiente castizo que capta sensacionalmente el espíritu del pueblo de Madrid tal como lo entendió Vives, cuya pretensión con esta obra fue “hacer una Verbena de la Paloma en tres actos”. 

P. Luna: Canción Española, de "El Niño Judío"

María José Montiel, mezzosoprano
Orquesta Sinfónica de RTVE
Manuel Hernández Silva, director

El Niño Judío, zarzuela en dos actos, divididos en cuatro cuadros con texto original de Enrique García Álvarez y Antonio Paso y música de Pablo Luna se estrenó el 5 de febrero de 1918 en el Teatro Apolo de Madrid.
Cuenta Angel Sagardía que teniendo Luna terminada la obra, salvo la “Canción española” pensó en sumergirse en El Escorial a ver si la inspiración llegaba y “al poco rato de emprender el viaje en tren, imaginó un ritmo original que, con melodía de carácter folclórico patrio, sería no un número ligero de zarzuela, sino una romanza de genuina raigambre nacional. Se le ocurrió también la melodía y, nada más llegar al hotel, de un tirón compuso la canción que lograría celebridad, de la que actualmente aun disfruta”. 
Desde entonces la obra se ha mantenido discretamente en el repertorio, destacando principalmente la referida canción “De España vengo, soy española” convertida en grito musical de patriotismo, el famoso pasacalle “Soy un rayito de luna” que parodiaba a unas cupletistas “Las hermanas Catafalco” que al parecer a la sazón actuaban en el Chantecler, y la bella y noble “Canción de Manacor”, una de las mejores romanzas de zarzuela que se han escrito para barítono. 

M. Penella: Dúo de "El Gato Montés"

Anna Netrebko, soprano
Rolando Villazón, tenor
Orquesta Nacional de Bélgica
Emmanuel Villaume, director

La ópera en tres actos El Gato Montés, con letra y música de Manuel Penella se estrenó el 23 de febrero de 1916 en el Teatro Principal de Valencia.
Soleá es novia de Rafael "el Macareno", torero en la cresta de la ola, al que mima y glorifica una corte de amigos en la que destaca su picador, Hormigón, y el Padre Antón, un sacerdote muy taurino. Llega el torero a su cortijo, después de una cogida y antes de su reaparición en la Maestranza de Sevilla, donde le esperan su novia, familia y amigos y allí, en medio de una fiesta improvisada, una gitana al decirle la buenaventura le revela que un toro le causará la muerte. Se echa a broma el asunto, pero de pronto aparece Juanillo, bandido apodado “El Gato Montés” que viene a reclamar lo que es suyo: a Soleá. Ésta, ya a solas con el Padre Antón le confiesa que no puede olvidar su antiguo amor por Juanillo que se tiró al monte por ella. En otro momento el bandolero dice al torero que si no se deja matar esa tarde en la plaza lo hará él. El final no puede ser más trágico, Rafael muere en la plaza, Soleá muere de pena y Juanillo, para evitar su detención, pide a su colega Pezuño que le dispare al corazón y también muere. 
Al iniciarse el siglo XX el panorama musical español se hallaba muy atomizado y carente de una unidad estilística, por un lado estaba presente la avanzadilla pro-europea que cosechaba éxitos en el extranjero y, por otro, la música sinfónica se estaba estableciendo en el país merced a la benemérita obra de algunas instituciones y sociedades filarmónicas. En el terreno del teatro musical eran muy pocos los compositores que se atrevían con la ópera por las graves dificultades que conllevaba su estreno, tanto a nivel de cantantes como de empresarios, por ello en los teatros predominaba la zarzuela, que acababa de salir de la famosa etapa del género chico. El éxito de las operetas de Lehár influyó para el impulso de la zarzuela-opereta, camino que habiéndose iniciado con Molinos de Viento lo continuaron el mismo Luna y otros músicos, como Millán, Vives, Lleó o Guerrero. Entre esta pléyade destacó Penella, con la particularidad de que escribía también el libreto de muchas de sus obras, que tendió a unificar sus obras teatrales bajo el manto de una orquesta que cubriera el espectáculo sin prácticamente interrupción hablada alguna. La música de Penella es fresca, ligera, lozana, llena de gracia y de ritmo, de luz y de color, y revela una mano experta y un buen gusto que parece innato y que sin duda procede de su formación valenciana al ser en esta tierra donde más intensamente se vive la música a nivel popular de toda España.

V. Lleó: Coplas babilónicas de "La Corte de Faraón"

Ana Belén en el film de José Luis García Sánchez (1985)

La opereta bíblica en dos actos, divididos en ocho cuadros, La Corte de Faraón, con texto original de Gillermo Perrín y Miguel de Palacios y música de Vicente Lleó, se estrenó el 21 de enero de 1910 en el Teatro Eslava de Madrid.
La obra está basada en la opereta francesa Madame Putiphar de Edmon Diet con letra de Ernest Depres y Leon Xanrof, y escenifica la parodia de una de las más popularizadas escenas bíblicas, adobada de otra historia paralela, no bíblica, la de Lotha y Putifar. El éxito le acompañó desde el principio llegándose a 762 representaciones seguidas. Durante el régimen de Franco estuvo prohibida, lo que ayudó a su popularidad por el morbo de la prohibición, volviendo a reaperecer en 1976. Poco después, en 1985, la realización de una película en que se entremezclan las dos tramas, la picante del argumento de la zarzuela con la no menos sorprendente de los censores de la dictadura ha extendido el campo de esta obra a sectores nada amantes de la zarzuela. 

G. Giménez: Zapateado de "La Tempranica"

Raquel Lojendio, soprano
Orquesta Sinfónica de Tenerife
Víctor Pablo, director

El estreno de La Tempranica fue precedido de un suspense que duró dos años, aplazándose varias veces las representaciones previamente anunciadas. Al parecer todo fue por la resistencia de Julián Romea a que la protagonista fuese interpretada por una cantante de confianza; sorprende que esta “pega” la pusiese el libretista (aunque también era músico) y no el compositor, y también que diez días después se volviera a cambiar la tiple debutando Matilde Franco que “salió muy airosa”. Aunque la crítica fue diversa (más negativa en cuanto al libreto), la obra fue recibida por el público de modo entusiasta y se ha mantenido inalterablemente en el cartel de forma muy digna. 
El argumento se basa en el amor “imposible” de una gitanilla por un “señorito” andaluz, vivido en el ambiente típico de las tierras de Granada que da pretexto para una extraordinaria partitura en que se combinan los números o cuadros propios del género chico, como el coro de hombres “la caza ya se esconde”, el zapateado “la tarántula e un bicho mu malo” el concertante “a trabajá con fatiga” o el tango (curiosamente popularizado en la década de los 70 por Mari Trini en un tono nada zarzuelero, como fue la canción “Ayer”) con otros más de zarzuela grande, como el dúo de María y Don Luis “Yo no sé al verte que me ha pazao” o la genial romanza de María la tempranica “Sierras de Granada, llanos de la vega”. 
En 1930 Moreno Torroba (con la colaboración literaria de Ricardo González del Toro) compuso una versión operística de La Tempranica añadiendo diversos números.

R. Chapí: Carceleras de "Las Hijas del Zebedeo"

 Elina Garança, mezzosoprano
Gala de Ópera en Baden-Baden (2007)

Las hijas del Zebedeo es una zarzuela cómica en dos actos con texto de José Estremera y música de Ruperto Chapí. Fue estrenada el 9 de julio de 1889 en el Teatro Maravillas de Madrid.
Esta zarzuela fue acogida muy bien acogida por la crítica a causa de todas y cada una de las piezas musicales que fueron dirigidas por el maestro Giménez y provocaron oleadas de aplausos y "salida al tercio" de los autores. Sin embargo sólo ha quedado en el repertorio el número de las carceleras, que curiosamente, según recoge el Diccionario de la Zarzuela, fueron extraídas de El País del Abanico, composición que no alcanzó apenas popularidad. Este fragmento sigue hoy constituyendo un tema emblemático en el género.
Las Carceleras son un canto popular andaluz; su asunto versa sobre las penas de los presos. Puede decirse que es un género del flamenco, que se encuadra en el grupo de los llamados "cantes a palo seco" (porque se ejecuta sin acompañamiento de guitarra) considerado una modalidad del martinete. El nombre alude al tema, normalmente la cárcel, porque solían ser cantadas por gitanos en prisión, razón que explica la ausencia de la guitarra.

Polissón, sastre y tío de Regina, busca a un tal Felipe que sedujo a su hermana, y sospecha que es el dueño del merendero "El Zebedeo". Arturo, hijo de Felipe es novio de Luisa y teme, por algunos comentarios oídos a su padre, que pueda ser hija del Zebedeo y por tanto su hermana. Pero la realidad es que la hija ilegítima de Felipe resulta ser Regina, la que al final es reconocida y admitida como hija por Tomasa en tanto, que deshecho el equívoco, Arturo se casará con Luisa.

viernes, 11 de diciembre de 2015

T. Bretón: La verbena de La Paloma

Dirección musical: Cristóbal Soler
Dirección de escena: José Carlos Plaza
Escenografía e iluminación: Paco Leal
Vestuario: Pedro Moreno
Coreografía: Natalia Ferrándiz

Reparto:

Enrique Baquerizo, Emilio Sánchez, Damián del Castillo, María Rodríguez, María Rey-Joly, Mar Abascal, Amelia Font, Sara Salado, María Mezcle, Santos Ariño, Ricardo García, Graciela Moncloa, Didier Otaola, Sebastiá Peris, Gerardo Bullón, Xavi Montesinos, Ana Goya, Encarna Piedrabuena, Carolina Rocha, Irene Caja, Joseba Pinela, Alicia Martínez, Montse Peidro, Lorenzo Jiménez, Pepa Gracia y Juan Carlos Martín.

La Verbena de la Paloma, pleno agosto madrileño, calor sofocante, escarceos amorosos, un viejo boticario que sueña juveniles conquistas, "una morena y una rubia...", modistillas que se dejan querer y celos, muchos celos, de Julián con Susana... "¿Dónde vas con mantón de Manila...?"
Todo el tipismo de un Madrid castizo, real o soñado, con un escenario que nos hace sentirnos en pleno barrio de Lavapiés, o de La Latina... Un vestuario mimado, ciñendo las cinturas femeninas, y estilizando a los varoniles chulapos que silabean para darse importancia, como diciendo, ¡Aquí estoy yo! Para esta obra cumbre del "Género Chico", esa luz que ilumina una partida de cartas, a la puerta de la taberna, y esos faroles madrileños que pintan una noche de Verbena de La Paloma.
No hay número musical de esta obra que no sea inmediatamente reconocido por el público, desde el preludio, hasta el famoso dúo de Julián y Susana, pasando por las coplas de Don Hilarión y el concertante "Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad...".

Argumento
Es la noche del 14 de agosto en Madrid y se celebra la verbena de la Virgen de La Paloma. La señá Rita está preocupada por Julián, un joven que tiene problemas amorosos pues esa misma mañana ha visto a su novia en un coche con otro hombre. Don Hilarión se dispone a ir a la verbena con dos muchachas que conoce: Casta y su hermana Susana, la novia de Julián. Por las calles de La Latina y tras varios incidentes entre Julián y D. Hilarión por culpa de la muchacha, el inspector tiene que intervenir para restablecer finalmente el orden y reanudar el baile de la verbena.

domingo, 17 de mayo de 2015

Pablo Sorozábal: ¡Viva Madrid!, de "Don Manolito"

Coro de RTVE
Banda Sinfónica Municipal de Madrid
Enrique García Asensio, director

Pablo Sorozábal (San Sebastián, 1897 – Madrid, 1988) es uno de los autores de género lírico más destacado del siglo XX. Entre sus obras más conocidas está "La del manojo de rosas" (1934) "Black el Payaso" (1942), "Adiós a la bohemia" (1933), "La tabernera del puerto" (1936) o "Don Manolito" (1943). Murió sin poder estrenar la que él mismo consideró su mejor obra: la ópera "Juan José", que fue finalmente estrenada en versión de concierto en el Kursaal de San Sebastián el 21 de febrero de 2009.
"Don Manolito" es un sainete en dos actos, y tres cuadros con texto original de Luis Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño y música de Pablo Sorozábal. Se estrenó el 24 de abril de 1943 en el Teatro Victoria de Madrid.
Don Manolito, un jovial hombre maduro, está enamorado de Margot pero le abruma la diferencia de edad y que ella parece “estar” por Guillermo, hasta el punto de decirle que te quiero tanto tanto que nunca me casaré contigo. Finalmente las cosas se le ponen “a huevo” a Don Manolito al incitarlo el tío de Margot al casorio con ella y al tirarse Guillermo al monte del deporte no haciéndole Margot ni fu ni fa. El Acto II se inicia con la célebre Ensalada madrileña “¡Viva Madrid, que sí, que sí!".
  



 

F. Chueca y J. Valverde: Pasodoble de los sargentos de "La Gran Vía"

Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE
Cristóbal Soler, director

«La Gran Vía», revista lírico-cómica, fantástico-callejera en un acto (título completo original de la obra) es una zarzuela en un acto y cinco cuadros con música de los maestros Federico Chueca y Joaquín Valverde y libreto de Felipe Pérez y González estrenada en el Teatro Felipe de Madrid el 2 de julio de 1886 y representada después largamente en el Teatro Apolo. Alcanzó tanta fama, que tuvieron que cambiarse algunos cuadros, puesto que al ser una revista de actualidades, ésta tenía que ir modernizándose. Así aparecieron nuevos cuadros como «En la calle de Alcalá», o «El bazar de juguetes».
Es un exponente del género chico llevado al campo de la revista de actualidades, en donde se exponían con buen humor y sentido satírico, las preocupaciones sociales y políticas del momento. El libreto, debido al gran autor festivo Felipe Pérez y González, retrata con habilidad y sátira, las noticias del momento, mostrando en escena un gran desfile de tipos y situaciones cómicas de gran efecto.
La música es un exponente de la facilidad melódica de Federico Chueca y Joaquín Valverde, creando números que conectan con el público como «La jota de los ratas», «El tango de la Menegilda» o «La mazurca de los marineritos».
Cómo anécdota, de las tantas que se pueden citar, Nietzsche quedó asombrado al oírla en Turín, puesto que nunca había visto una obra en la que se encumbrara a un trío de bribones como «los ratas». Pero la contrapartida de ésta fue que algunos de los números como «El vals de la seguridad», o el «Pasodoble de los sargentos» tuvieron que ser suprimidos durante la dictadura, debido a que la censura los veía como una burla directa al cuerpo de seguridad.

F. Chueca: Sevillanas de "El bateo"

Coro del Orfeón Donostiarra
Dir. Juan Gorostidi
Gran Orquesta Sinfónica
Dir. Indalecio Cisneros

 
CORO
No quiere el municipio regar
en el Lavapiés
porque no se deshaga la sal
que está por coger.
Llevan las madrileñas ¡olé!
en el delantal,
un ramo de claveles ¡olé!
y cuatro de azahar,
para adornar la Virgen ¡olé!
de la Soledad.

“El Bateo” es una zarzuela en un acto y cuatro cuadros, con música de Federico Chueca y libreto de Antonio Domínguez y Antonio Paso. Se estrenó el 7 de noviembre de 1901 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

En el Cuadro Primero, los vecinos cantan y beben animadamente en una plazoleta, celebrando el futuro bautizo del niño de Nieves y su novio Lolo, el cual apadrinará Wamba, un viejo anarquista, muy a su pesar. Nieves viene acalorada, y comenta a Valeriana, su encuentro con su antiguo novio, el Pamplinas, el cual viene decidido a evitar a toda costa el bautizo.
“El Bateo” pasa por ser uno de los últimos títulos de un género, el chico, que iniciaba ya su declive, a favor de la zarzuela en dos actos y de la opereta; de hecho, el propio Paso fue coautor de libros para operetas como “El asombro de Damasco” o “La corte de Risalia”.

Tal vez a este carácter de obra que cuenta ya con una cierta escuela en la que mirarse debamos los mejores detalles del argumento, pues la trama de celos y broncas ocasionada por el advenimiento de un hijo natural en el barrio y por los celos de una pretendiente del padre de la criatura no sería novedad sin la actualización de la «materia castiza» que realizan los autores del libro: un anarquista convicto y confeso de padrino de pila del hijo natural de una modistilla, una huelga de organilleros o el cura que se juega a las cartas los cuartos del cepillo.

G. Giménez: Intermedio de "La boda de Luis Alonso"

Concierto Voces para la Paz 2007.
Auditorio Nacional de Música.
Madrid 10 de Junio de 2007.
Castañuelas: Lucero Tena
Director: Enrique García Asensio

“La boda de Luis Alonso o La noche del encierro” es un sainete lírico en un acto, dividido en tres cuadros, en verso, con música de Gerónimo Giménez y libreto de Javier de Burgos. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el 27 de enero de 1897.
En la obra se presenta al protagonista cuando, ya cincuentón, va a contraer matrimonio con la joven María Jesús que había tenido relaciones con un mala cabeza, Grabié que aunque no intenta impedir la ceremonia sí la quiere estropear. Los padres de María Jesús ven el cielo abierto cuando colocan a su hija con un excelente partido, el profesor de baile que además tiene un padrino rico y poderoso, el señor Paco. En la primera escena en que aparece “Entren ustés señores en este sielo” Luis Alonso se declara rejuvenecido y con ganas de juerga; el señor Paco, por su parte, expresa su convencimiento de que, siendo él el padrino, no puede faltar vino, cante y baile. Los demás esperan la fiesta con gran ilusión y algazara, y llega la aparición de María Jesús vestida de boda, cantando con Luis Alonso el dúo “¡Luis Alonso! ¡Claveyina!” con las inevitables expresiones de “caló” en el lenguaje. En el segundo cuadro, tras el intermedio, la fiesta está en todo su apogeo porque el matrimonio se ha celebrado. Grabié aparece y dice con tremendas palabras que ha debido matar a María Jesús, sus padres y al carcamal de bailarín que se la roba, pero la sangre no llega al río y Grabié se limita por ahora a contarle sus penas a un vendedor ambulante, el tío Cachipuchi. En el cuadro tercero María Jesús canta una preciosa habanera “Manué yo me sofoco” y Luis Alonso participa cantando en la preparación de las parejas que bailarán las boleras. Y llega el desenlace, Paco huye como alma que lleva al diablo ante el falso rumor de que hay toros sueltos y se lleva un sobresalto mayúsculo al confundir al burro del tío Cachipuchi con un toro. Todo el mundo corre y se pone a salvo. Hasta Luis Alonso, abandonando a la mujer que acaba de convertir en su esposa y que trataba de refugiarse en su hombría, se tira por una ventana. Así es la vida y Paco demuestra sus conocimientos del arte de la tauromaquia… cuando los toros están lejos; María Jesús, que ya sabe de la vida todo lo que haga falta, finge rubor ante las insinuaciones de su marido; la Picúa y el Chano fingen también una pena enorme al despedirse de su hija, cuando lo que realmente sienten es la alegría de colocarla y el galán, Luis Alonso, se las da de jovencito teniendo ya muchos años encima.

F. Chueca. Introducción y Coro de "El barberillo de Lavapiés"

Concierto Voces para la Paz 2002
Teatro Monumental. Madrid 17 Marzo 2002.
Director: Miguel Roa
Solista: Jesús Castejón Amalia Barrios Jesús Landín

El barberillo de Lavapiés, es una zarzuela en tres actos en verso, con libreto de Luis Mariano de Larra y música del maestro Francisco Asenjo Barbieri. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela el 19 de diciembre de 1874, consiguiendo gran éxito de crítica y público.
La zarzuela corresponde a un argumento pseudohistórico de intrigas políticas. Este tipo de trama argumental entronca con la tradición inmediatamente anterior de "zarzuela grande" a la que pertenecen otras obras del compositor como “Jugar con fuego”,” Los diamantes de la corona” o “Pan y toros”, pero a la vez inaugura un nuevo tipo de obra lírica que servirá de modelo a generaciones posteriores. La obra parodia tanto en su título como en ciertos giros textuales a la más famosa ópera bufa italiana, “Il barbiere di Siviglia”, de Rossini; sin embargo lleva a cabo una importante descontextualización del modelo que obliga al espectador a perder de vista la referencia original: si Beaumarchais había situado al fígaro del siglo XVIII en la pintoresca Sevilla, Larra decidió que el barberillo del siglo XVIII se incorporara a una turbulenta vida urbana: la que se desarrolla en el Madrid de Carlos III, situando la acción en el antiguo barrio de Lavapiés, lugar donde el populacho se concentraba de forma especial.

G. Giménez: Intermedio de "El baile de Luis Alonso"

Concierto: "Voces para la Paz" (Músicos Solidarios) 2013
Auditorio Nacional de Música de Madrid
Madrid, 10 de marzo de 2013
Director: Enrique García Asensio
Castañuelas: Lucero Tena


El sainete "El baile de Luis Alonso, o El mundo comedia es” se estrenó, en la segunda sección de las cuatro que cada noche tenían los teatros de género chico, el 27 de febrero de 1896. Siguiendo a Juan Arnau sabemos que en la noche del 14 de diciembre de 1889 se estrenó en el Teatro Español, un breve sainete de Javier de Burgos con el titulo doble de "El mundo comedia es o El baile de Luis Alonso". El estreno se hizo con sencillez y sin ninguna intención de gran éxito, pues el sainete era un simple fin de fiesta después de la obra importante, un drama de Don José Echegaray titulado "Lo sublime en lo vulgar". Pero la pequeña obra de Javier de Burgos destacó por la pintura de tipos populares y el acierto del lenguaje. La crítica se hizo eco del éxito, y se dijo que aquel cuadro popular estaba rebosando color, exactitud y movimiento. Antonio Vico, director de la Compañía del Español, se lucía recitando los grandilocuentes versos de Echegaray. Pero Julián Romea triunfó después, dando veracidad y comicidad especial al papel de Luis Alonso. No en vano Javier de Burgos, gaditano cien por cien, se había inspirado en un tipo real, un profesor de baile de raza gaditana que existió en Cádiz hacia 1840. Bastante tiempo después, Julián Romea había dejado la comedia por el género chico y dirigía una compañía en el Teatro de la Zarzuela. En 1896, el maestro Giménez le ofreció una obra particular: había puesto música al sainete de Javier de Burgos sin cambiar nada del libro. Sólo había pedido al comediógrafo algunos versos añadidos que vinieran bien para la música. Ya en el sainete original se tarareaban algunos temas de baile, pero de lo que se trataba ahora era de lograr un verdadero sainete lírico, con ocasiones propicias para la garbosa música de Giménez. Con el mismo doble título, "El baile de Luis Alonso" se estrenó en una función extraordinaria organizada por la Asociación de la Prensa de Madrid. El éxito fue enorme, y la interpretación cantada superó si cabe a la del estreno recitado siete años antes.

P. Luna: Danza del fuego de "Benamor"

Ballet Zambra

"Benamor",es una opereta en tres actos con texto de Antonio Paso y Ricardo González del Toro. Fue estrenada el 12 de mayo de 1923 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.  Forma, junto con "El asombro de Damasco" y "El niño judío" la llamada trilogía oriental de Pablo Luna, que compuso una amplia partitura de diecinueve números musicales, algunos muy extensos y todos dotados de bellas e inspiradas melodías con valiosa armonización y brillante orquesta. "Benamor" fue uno de los mayores éxitos de Luna y lo que aun hoy resulta inexplicable es que se haya dejado "morir" algo tan maravilloso según lo mucho leído y lo poco escuchado (la romanza "País de sol" y la danza del fuego), se repitieron casi todos los números, algunos hasta tres veces y la función terminó a las tres de la madrugada. Destacaron sobre todo, la canción del pajarito "Junto al mirador de tu camerín, canta un pajarillo, por la tarde, así", la canción española "País de sol, de grandeza bravía de sublime poesía esa es España la patria mía", los cuplés de Abedul "Al gobierno dile siempre que no puedes con las cargas; al tendero no le pagues y al casero dale largas. Si te cercan los deudores antes que pagar, emigras, y si estás enamorado no te cases, que peligras"; la canción de Juan de León "Por una mujer el hombre desprecia riqueza y poder y sin vacilar la vida por ella se deja quitar" y por supuesto la sinfónica Danza del Fuego.

F. Chueca: Coro de niñeras de "Agua, azucarillos y aguardiente"

Federico Chueca (1846/1908)
"Agua, azucarillos y aguardiente" (1897)
Pasillo veraniego en un acto
Libreto de Miguel Ramos Carrión

Coro de Cantores de Madrid
Dir. José Perera
Orquesta de Conciertos de Madrid
Dir. Pablo Sorozábal
(1963)
Las pretensiones de los autores eran modestas, de ahí la denominación de “pasillo veraniego” pero obtuvo un éxito de los más memorables de la historia del género, hasta el punto de que Chueca salió a hombros por la puerta grande como los toreros y así fue llevado a su casa. Desde entonces ha formado parte de la trilogía del madrileñismo junto a "La verbena de La Paloma" y "La Revoltosa". De esta forma, siguiendo a José Deleito y Piñuela; “una obra pensada para unas semanas duró varios años en el cartel”, y en el estreno “los temas de niñas, niñeras, nodrizas y Garibaldi produjeron verdadera explosión de gozo en el auditorio, que aumentó con el coro de los barquilleros y el dúo de Asia y Serafín. Pero todo eso fue poco para el escándalo apoteósico que promovió el célebre dúo de tiples contrapuntado por sus dos chulos. Cinco veces tuvieron que cantar la Pepa y la Manuela sus cuitas y castizas disidencias subrayadas con las trazas sentenciosas de los castizos Lorenzo y Vicente; y cuando tras esta garbosísima página madrileña se aboca en el pasodoble de los mantones de Manila…..el público se enardeció de tal manera que se puso unánimemente en pie para ovacionar a Chueca”. La obra alcanzó las doscientas representaciones seguidas, duró años en el cartel de teatros españoles e hispanoamericanos y ha permanecido en el repertorio lírico español como una de las obras emblemáticas del género chico.  
 

miércoles, 12 de junio de 2013

Federico Moreno Torroba: Luisa Fernanda

 
Comedia lírica en tres actos
Música: Federico Moreno Torroba (1891 – 1982)
Texto: Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw
Estrenada en el Teatro Calderón de Madrid el 26 de marzo de 1932
Producción del Teatro Real, en coproducción con la Washington National Opera y Los Angeles Opera
Dirección musical: Jesús López Cobos
Dirección de escena y diseño de elementos escénicos: Emilio Sagi
Figurines: Pepa Ojanguren
Iluminación: Eduardo Bravo
Dirección del coro: Jordi Casas Bayer
Luisa Fernanda: Nancy Herrera
La duquesa Carolina: Mariola Cantarero
Javier Moreno: José Bros
Vidal Hernando: Plácido Domingo
Mariana: Raquel Pierotti
Don Luis Nogales: Federico Gallar
Aníbal: Javier Ferrer
Rosita: Sabina Puértolas

Situada en el Madrid isabelino, concretamente en el año de 1868, Luisa Fernanda contiene algunos de los números más inspirados del género lírico, que le han dado una enorme popularidad desde su estreno en 1932. La obra es una perfecta muestra de la facilidad melódica y la finura como orquestador de su autor, Federico Moreno Torroba, uno de los últimos grandes representantes del género. Tras su paso por las Óperas de Los Ángeles y Washington, esta zarzuela llegó al Teatro Real de la mano del mejor de sus embajadores: Plácido Domingo.

El argumento estriba en una historia de amor complicada con diversos avatares, pues Luisa Fernanda está enamorada de Javier, su novio de siempre, pero luego ante la inconstancia y vanidad del mismo, oye los ruegos de Vidal. Finalmente, ante la desgracia de Javier vuelve a él, gracias a la generosidad de Vidal. Todo ello enmarcado en un ambiente de tipo histórico, en el que se combina la conspiración, el madrileñismo y lo extremeño; esta zarzuela sirve como símbolo de Madrid (por ejemplo la mazurca de las sombrillas) y también como emblema de Extremadura (como los vareadores o el cerandero).  En Luisa Fernanda ocurre lo que en la mayoría de las zarzuelas: la música está muy por encima del libreto. En este caso la música es encantadora y se acopla a los distintos “ambientes” antes mencionados.

En Luisa Fernanda hay varios números destacados, algunos de ellos archiconocidos. El índice completo, para cada uno de los tres actos, es el siguiente:

Primer acto
«Mi madre me criaba pa' chalequera», introducción y escena cómica de Doña Mariana, Rosita y Don Luis;
«Marchaba a ser soldado», habanera popularmente conocida como «El soldadito», e interpretada en la zarzuela por un personaje secundario, un mendigo con un organillo, tuvo una versión a cargo del grupo pop La Compañía;
«De este apacible rincón de Madrid», romanza de Javier Moreno;
«En mi tierra extremeña», dúo de Luisa Fernanda y Vidal Hernando; y
«Caballero de alto plumero», dúo de Carolina y Javier Moreno.
 
Segundo acto
«A San Antonio, como es un santo casamentero», popularmente conocida como «Mazurca de las sombrillas», consta de una introducción, a la que sigue un coro con un dueto cantado por Carolina y Javier Moreno;
«Para comprar a un hombre», dúo de Carolina y Vidal Hernando;
«Cuanto tiempo sin verte, Luisa Fernanda», terceto entre Luisa Fernanda, Javier y Vidal;
«Luche la fe por el triunfo» (también llamada «Por el amor de la mujer que adoro»), romanza cantada por Vidal Hernando;
«Muera el prisionero, muera sin piedad», escena coral.

Tercer acto
«En una dehesa de la Extremadura», escena coral de los vareadores, que incluye «Ay, mi morena», romanza de Vidal Hernando;
«Cállate, corazón», dúo final de Luisa Fernanda y Javier Moreno; y
«El cerandero se ha muerto», final.