domingo, 17 de mayo de 2015

P. Luna: Danza del fuego de "Benamor"

Ballet Zambra

"Benamor",es una opereta en tres actos con texto de Antonio Paso y Ricardo González del Toro. Fue estrenada el 12 de mayo de 1923 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.  Forma, junto con "El asombro de Damasco" y "El niño judío" la llamada trilogía oriental de Pablo Luna, que compuso una amplia partitura de diecinueve números musicales, algunos muy extensos y todos dotados de bellas e inspiradas melodías con valiosa armonización y brillante orquesta. "Benamor" fue uno de los mayores éxitos de Luna y lo que aun hoy resulta inexplicable es que se haya dejado "morir" algo tan maravilloso según lo mucho leído y lo poco escuchado (la romanza "País de sol" y la danza del fuego), se repitieron casi todos los números, algunos hasta tres veces y la función terminó a las tres de la madrugada. Destacaron sobre todo, la canción del pajarito "Junto al mirador de tu camerín, canta un pajarillo, por la tarde, así", la canción española "País de sol, de grandeza bravía de sublime poesía esa es España la patria mía", los cuplés de Abedul "Al gobierno dile siempre que no puedes con las cargas; al tendero no le pagues y al casero dale largas. Si te cercan los deudores antes que pagar, emigras, y si estás enamorado no te cases, que peligras"; la canción de Juan de León "Por una mujer el hombre desprecia riqueza y poder y sin vacilar la vida por ella se deja quitar" y por supuesto la sinfónica Danza del Fuego.

F. Chueca: Coro de niñeras de "Agua, azucarillos y aguardiente"

Federico Chueca (1846/1908)
"Agua, azucarillos y aguardiente" (1897)
Pasillo veraniego en un acto
Libreto de Miguel Ramos Carrión

Coro de Cantores de Madrid
Dir. José Perera
Orquesta de Conciertos de Madrid
Dir. Pablo Sorozábal
(1963)
Las pretensiones de los autores eran modestas, de ahí la denominación de “pasillo veraniego” pero obtuvo un éxito de los más memorables de la historia del género, hasta el punto de que Chueca salió a hombros por la puerta grande como los toreros y así fue llevado a su casa. Desde entonces ha formado parte de la trilogía del madrileñismo junto a "La verbena de La Paloma" y "La Revoltosa". De esta forma, siguiendo a José Deleito y Piñuela; “una obra pensada para unas semanas duró varios años en el cartel”, y en el estreno “los temas de niñas, niñeras, nodrizas y Garibaldi produjeron verdadera explosión de gozo en el auditorio, que aumentó con el coro de los barquilleros y el dúo de Asia y Serafín. Pero todo eso fue poco para el escándalo apoteósico que promovió el célebre dúo de tiples contrapuntado por sus dos chulos. Cinco veces tuvieron que cantar la Pepa y la Manuela sus cuitas y castizas disidencias subrayadas con las trazas sentenciosas de los castizos Lorenzo y Vicente; y cuando tras esta garbosísima página madrileña se aboca en el pasodoble de los mantones de Manila…..el público se enardeció de tal manera que se puso unánimemente en pie para ovacionar a Chueca”. La obra alcanzó las doscientas representaciones seguidas, duró años en el cartel de teatros españoles e hispanoamericanos y ha permanecido en el repertorio lírico español como una de las obras emblemáticas del género chico.  
 

domingo, 3 de mayo de 2015

R. Wagner: Escena final de "Das Rheingold"


Escena final de "Das Rheingold" (El Oro del Rin): Tormenta y entrada al Walhalla.
Palau de Les Arts (Valencia)
Producción de La Fura del Baus.
Orquesta de la Comunidad Valenciana
Dirección musical: Zubin Mehta 
Wotan: Juha Uusitalo. 
Fricka: Anna Larsson. 
Alberich: Franz-Josef Kapelmann. 
Loge: John Daszak. 
Fasolt: Matti Salminen. 
Fafner: Stephen Milling. 
Erda: Daniela Denschlag. 
Freia: Sabine Von Walter. 
Mime: Niklas Björling Rygert. 
Donner: Charles Taylor. 
Froh: Germán Villar. 
Woglinde: Silvia Vázquez. 
Wellgunde: Ann-Katrin Naidu. 
Flosshilde: Marina Prudenskaya.
El oro del Rin es una ópera en tres actos y cuatro cuadros, con música y libreto de Richard Wagner (Leipzig, 1813 – Venecia, 1883), que fue estrenada el 22 de septiembre de 1869 en el Real Teatro de la Corte (Hoftheater) de Múnich.
El oro del Rin (“Das Rheingold”) es el prólogo de la tetralogía El anillo del nibelungo (“Der Ring des Nibelungen”), la cual se compone de cuatro óperas: El oro del Rin, La valquiria, Sigfrido y El ocaso de los Dioses. Para componer dicha tetralogía, Wagner se inspiró en varias leyendas medievales y mitológicas, como la del Edda, el Völsungasaga y el Thidrekssaga (narraciones nórdicas) y El cantar de los Nibelungos entre otras, dando lugar a una de las creaciones más paradigmáticas del espíritu germánico y a la más extensa historia unitaria de la ópera. Wagner otorgó su propio significado al anillo (“der Ring”), joya que simboliza la determinación de gobernar que sólo puede conseguirse mediante la renuncia fatal al amor. Así mismo, añadió el tema de las maldiciones. Además, convirtió a los dioses con características humanas de las narraciones nórdicas en un reflejo de una sociedad que se desintegraba por momentos, como era la del siglo XIX.
Wagner inició la composición de El oro del Rin en 1853, cuando decidió ampliar su ciclo sobre Sigfrido. Esta parte de la tetralogía fue la última que se compuso pero la primera en ser estrenada (1869), ante la insistencia del rey Luis II de Baviera, que subvencionaba la obra. Posteriormente, en 1876, se estrenaría la tetralogía en la Festspielhaus de Bayreuth.
 En El oro del Rin cabe destacar el preludio musical de 136 compases que representa los movimientos constantes de las aguas del Rin, donde la música se eleva mientras asciende el telón.
La acción de El oro del Rin transcurre en el fondo del río y en parajes indeterminados, en época legendaria. Tres ninfas custodian el oro que se encuentra en el fondo del Rin. El gnomo Alberich (rey de los nibelungos) lo roba y hace con él un anillo mágico. El Dios Wotan ha ordenado a dos gigantes que levanten una fortaleza para morada de los dioses, ofreciéndoles a Freia, la Diosa de la Juventud, como recompensa. Pero ésta se niega y Wotan, de acuerdo con Loge, Semi-Dios del Fuego, decide apoderarse del oro y el anillo de Alberich para ofrecérselo a los gigantes. Alberich posee un yelmo mágico que le permite hacerse invisible y transformarse en diferentes animales pero, aun así, Wotan logra apresarlo y quitarle el anillo. Alberich lanza una maldición sobre todo aquél que desee el anillo. Los gigantes piden el anillo a cambio de liberar a Freia, y Wotan tiene que entregárselo, tras la intercesión de Erda, la Diosa de la Tierra. Seguidamente, uno de los gigantes mata al otro y huye con el oro y el anillo. Mientras Wotan y los demás dioses entran en la fortaleza mágica, Walhalla, las ninfas lamentan la pérdida del oro; Loge, que no puede entrar en la fortaleza por ser sólo un Semi-Dios, se burla de todos ellos y anuncia su futura caída.

Carl M. von Weber: Der Freischütz, Escena de la Garganta del Lobo (Acto III)


Der Freischütz (traducido al español como “El cazador furtivo”) es una ópera en tres actos con música de Carl Maria von Weber y libreto en alemán de Friedrich Kind. Fue estrenada en la Schauspielhaus de Berlín el 18 de junio de 1821 bajo dirección musical del propio compositor. Está considerada la primera ópera romántica alemana, por su identidad con lo nacional y su notable expresividad.
El libreto se basa en una leyenda popular alemana, y sus melodías están inspiradas por la música folclórica alemana. Su descripción de lo sobrenatural es especialmente ácida, sobre todo en la famosa escena a medianoche de la Cañada o Garganta del Lobo del Acto III.

Caspar invoca a Samiel, el Cazador Negro, en su ayuda, y prepara la forja de las balas mágicas. Llega Max y el espíritu de su madre le advierte que abandone el proyecto. Samiel conjura la forma de Agathe, representándola ahogándose desesperada por el fracaso de Max. A partir de ese momento, él se lanza a la Garganta y con un ruido demoníaco comienza la forja de las balas de la plata (balas “mágicas”).

 

G. Verdi: Rigoletto, Cuarteto del Acto III

Joan Sutherland, soprano
Luciano Pavarotti, tenor

Giuseppe Verdi es el más influyente compositor de ópera italiana del siglo XIX, y puente entre el belcanto de Rossini, Donizetti y Bellini y la corriente del verismo y Puccini. Autor de algunos de los títulos más populares del repertorio lírico, como la gran trilogía central del compositor de Busseto: Rigoletto (1851) , La Traviata (1853) e Il Trovatore (1853).
En el Acto III, de Rigoletto, a orillas de un río, en la posada de Sparafucile, es de noche. Rigoletto ha encargado a Sparafucile asesinar al duque de Mantua, su señor, pero antes debe desengañar a su hija Gilda mostrando el comportamiento licencioso del noble. Rigoletto y Gilda, que aún ama al duque, llegan al exterior. Se puede oír la voz del duque cantando la famosa aria "La donna è mobile", hablando de la infidelidad y la naturaleza voluble de las mujeres. Rigoletto hace que Gilda se dé cuenta de que es el duque quien está en casa del asesino y que intenta seducir a Maddalena, la hermana de Sparafucile. Gilda queda horrorizada, es el momento del cuarteto («Bella figlia dell’amore» ).
Este cuarteto es una de las joyas de la lírica por su extremada belleza. El número es extremadamente difícil para el tenor que canta en un registro muy agudo. Cada uno de los miembros del cuarteto es portador de un tono individual y de una melodía autónoma, aunque es sobrecogedora la forma en que las voces acompañan al final la melodía empastándose, fusionándose con ella y formando un todo.
El propio Víctor Hugo, autor del drama «Le Roi s’amusse» en el que está basado el libreto, le manifestó a Verdi, tras asistir a una representación de su ópera, su «sana envidia» de poder lograr que cuatro personajes cantando a la vez manifestasen sus sentimientos contradictorios, algo imposible de lograr en el teatro.