domingo, 17 de mayo de 2015

F. Chueca y J. Valverde: Pasodoble de los sargentos de "La Gran Vía"

Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE
Cristóbal Soler, director

«La Gran Vía», revista lírico-cómica, fantástico-callejera en un acto (título completo original de la obra) es una zarzuela en un acto y cinco cuadros con música de los maestros Federico Chueca y Joaquín Valverde y libreto de Felipe Pérez y González estrenada en el Teatro Felipe de Madrid el 2 de julio de 1886 y representada después largamente en el Teatro Apolo. Alcanzó tanta fama, que tuvieron que cambiarse algunos cuadros, puesto que al ser una revista de actualidades, ésta tenía que ir modernizándose. Así aparecieron nuevos cuadros como «En la calle de Alcalá», o «El bazar de juguetes».
Es un exponente del género chico llevado al campo de la revista de actualidades, en donde se exponían con buen humor y sentido satírico, las preocupaciones sociales y políticas del momento. El libreto, debido al gran autor festivo Felipe Pérez y González, retrata con habilidad y sátira, las noticias del momento, mostrando en escena un gran desfile de tipos y situaciones cómicas de gran efecto.
La música es un exponente de la facilidad melódica de Federico Chueca y Joaquín Valverde, creando números que conectan con el público como «La jota de los ratas», «El tango de la Menegilda» o «La mazurca de los marineritos».
Cómo anécdota, de las tantas que se pueden citar, Nietzsche quedó asombrado al oírla en Turín, puesto que nunca había visto una obra en la que se encumbrara a un trío de bribones como «los ratas». Pero la contrapartida de ésta fue que algunos de los números como «El vals de la seguridad», o el «Pasodoble de los sargentos» tuvieron que ser suprimidos durante la dictadura, debido a que la censura los veía como una burla directa al cuerpo de seguridad.

F. Chueca: Sevillanas de "El bateo"

Coro del Orfeón Donostiarra
Dir. Juan Gorostidi
Gran Orquesta Sinfónica
Dir. Indalecio Cisneros

 
CORO
No quiere el municipio regar
en el Lavapiés
porque no se deshaga la sal
que está por coger.
Llevan las madrileñas ¡olé!
en el delantal,
un ramo de claveles ¡olé!
y cuatro de azahar,
para adornar la Virgen ¡olé!
de la Soledad.

“El Bateo” es una zarzuela en un acto y cuatro cuadros, con música de Federico Chueca y libreto de Antonio Domínguez y Antonio Paso. Se estrenó el 7 de noviembre de 1901 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

En el Cuadro Primero, los vecinos cantan y beben animadamente en una plazoleta, celebrando el futuro bautizo del niño de Nieves y su novio Lolo, el cual apadrinará Wamba, un viejo anarquista, muy a su pesar. Nieves viene acalorada, y comenta a Valeriana, su encuentro con su antiguo novio, el Pamplinas, el cual viene decidido a evitar a toda costa el bautizo.
“El Bateo” pasa por ser uno de los últimos títulos de un género, el chico, que iniciaba ya su declive, a favor de la zarzuela en dos actos y de la opereta; de hecho, el propio Paso fue coautor de libros para operetas como “El asombro de Damasco” o “La corte de Risalia”.

Tal vez a este carácter de obra que cuenta ya con una cierta escuela en la que mirarse debamos los mejores detalles del argumento, pues la trama de celos y broncas ocasionada por el advenimiento de un hijo natural en el barrio y por los celos de una pretendiente del padre de la criatura no sería novedad sin la actualización de la «materia castiza» que realizan los autores del libro: un anarquista convicto y confeso de padrino de pila del hijo natural de una modistilla, una huelga de organilleros o el cura que se juega a las cartas los cuartos del cepillo.

G. Giménez: Intermedio de "La boda de Luis Alonso"

Concierto Voces para la Paz 2007.
Auditorio Nacional de Música.
Madrid 10 de Junio de 2007.
Castañuelas: Lucero Tena
Director: Enrique García Asensio

“La boda de Luis Alonso o La noche del encierro” es un sainete lírico en un acto, dividido en tres cuadros, en verso, con música de Gerónimo Giménez y libreto de Javier de Burgos. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el 27 de enero de 1897.
En la obra se presenta al protagonista cuando, ya cincuentón, va a contraer matrimonio con la joven María Jesús que había tenido relaciones con un mala cabeza, Grabié que aunque no intenta impedir la ceremonia sí la quiere estropear. Los padres de María Jesús ven el cielo abierto cuando colocan a su hija con un excelente partido, el profesor de baile que además tiene un padrino rico y poderoso, el señor Paco. En la primera escena en que aparece “Entren ustés señores en este sielo” Luis Alonso se declara rejuvenecido y con ganas de juerga; el señor Paco, por su parte, expresa su convencimiento de que, siendo él el padrino, no puede faltar vino, cante y baile. Los demás esperan la fiesta con gran ilusión y algazara, y llega la aparición de María Jesús vestida de boda, cantando con Luis Alonso el dúo “¡Luis Alonso! ¡Claveyina!” con las inevitables expresiones de “caló” en el lenguaje. En el segundo cuadro, tras el intermedio, la fiesta está en todo su apogeo porque el matrimonio se ha celebrado. Grabié aparece y dice con tremendas palabras que ha debido matar a María Jesús, sus padres y al carcamal de bailarín que se la roba, pero la sangre no llega al río y Grabié se limita por ahora a contarle sus penas a un vendedor ambulante, el tío Cachipuchi. En el cuadro tercero María Jesús canta una preciosa habanera “Manué yo me sofoco” y Luis Alonso participa cantando en la preparación de las parejas que bailarán las boleras. Y llega el desenlace, Paco huye como alma que lleva al diablo ante el falso rumor de que hay toros sueltos y se lleva un sobresalto mayúsculo al confundir al burro del tío Cachipuchi con un toro. Todo el mundo corre y se pone a salvo. Hasta Luis Alonso, abandonando a la mujer que acaba de convertir en su esposa y que trataba de refugiarse en su hombría, se tira por una ventana. Así es la vida y Paco demuestra sus conocimientos del arte de la tauromaquia… cuando los toros están lejos; María Jesús, que ya sabe de la vida todo lo que haga falta, finge rubor ante las insinuaciones de su marido; la Picúa y el Chano fingen también una pena enorme al despedirse de su hija, cuando lo que realmente sienten es la alegría de colocarla y el galán, Luis Alonso, se las da de jovencito teniendo ya muchos años encima.

F. Chueca. Introducción y Coro de "El barberillo de Lavapiés"

Concierto Voces para la Paz 2002
Teatro Monumental. Madrid 17 Marzo 2002.
Director: Miguel Roa
Solista: Jesús Castejón Amalia Barrios Jesús Landín

El barberillo de Lavapiés, es una zarzuela en tres actos en verso, con libreto de Luis Mariano de Larra y música del maestro Francisco Asenjo Barbieri. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela el 19 de diciembre de 1874, consiguiendo gran éxito de crítica y público.
La zarzuela corresponde a un argumento pseudohistórico de intrigas políticas. Este tipo de trama argumental entronca con la tradición inmediatamente anterior de "zarzuela grande" a la que pertenecen otras obras del compositor como “Jugar con fuego”,” Los diamantes de la corona” o “Pan y toros”, pero a la vez inaugura un nuevo tipo de obra lírica que servirá de modelo a generaciones posteriores. La obra parodia tanto en su título como en ciertos giros textuales a la más famosa ópera bufa italiana, “Il barbiere di Siviglia”, de Rossini; sin embargo lleva a cabo una importante descontextualización del modelo que obliga al espectador a perder de vista la referencia original: si Beaumarchais había situado al fígaro del siglo XVIII en la pintoresca Sevilla, Larra decidió que el barberillo del siglo XVIII se incorporara a una turbulenta vida urbana: la que se desarrolla en el Madrid de Carlos III, situando la acción en el antiguo barrio de Lavapiés, lugar donde el populacho se concentraba de forma especial.

G. Giménez: Intermedio de "El baile de Luis Alonso"

Concierto: "Voces para la Paz" (Músicos Solidarios) 2013
Auditorio Nacional de Música de Madrid
Madrid, 10 de marzo de 2013
Director: Enrique García Asensio
Castañuelas: Lucero Tena


El sainete "El baile de Luis Alonso, o El mundo comedia es” se estrenó, en la segunda sección de las cuatro que cada noche tenían los teatros de género chico, el 27 de febrero de 1896. Siguiendo a Juan Arnau sabemos que en la noche del 14 de diciembre de 1889 se estrenó en el Teatro Español, un breve sainete de Javier de Burgos con el titulo doble de "El mundo comedia es o El baile de Luis Alonso". El estreno se hizo con sencillez y sin ninguna intención de gran éxito, pues el sainete era un simple fin de fiesta después de la obra importante, un drama de Don José Echegaray titulado "Lo sublime en lo vulgar". Pero la pequeña obra de Javier de Burgos destacó por la pintura de tipos populares y el acierto del lenguaje. La crítica se hizo eco del éxito, y se dijo que aquel cuadro popular estaba rebosando color, exactitud y movimiento. Antonio Vico, director de la Compañía del Español, se lucía recitando los grandilocuentes versos de Echegaray. Pero Julián Romea triunfó después, dando veracidad y comicidad especial al papel de Luis Alonso. No en vano Javier de Burgos, gaditano cien por cien, se había inspirado en un tipo real, un profesor de baile de raza gaditana que existió en Cádiz hacia 1840. Bastante tiempo después, Julián Romea había dejado la comedia por el género chico y dirigía una compañía en el Teatro de la Zarzuela. En 1896, el maestro Giménez le ofreció una obra particular: había puesto música al sainete de Javier de Burgos sin cambiar nada del libro. Sólo había pedido al comediógrafo algunos versos añadidos que vinieran bien para la música. Ya en el sainete original se tarareaban algunos temas de baile, pero de lo que se trataba ahora era de lograr un verdadero sainete lírico, con ocasiones propicias para la garbosa música de Giménez. Con el mismo doble título, "El baile de Luis Alonso" se estrenó en una función extraordinaria organizada por la Asociación de la Prensa de Madrid. El éxito fue enorme, y la interpretación cantada superó si cabe a la del estreno recitado siete años antes.